Irreconciliables son hasta el momento las posturas de los frentes estudiantiles de la Unah (Universidad Nacional Autónoma de Honduras) respecto a las elecciones estudiantiles.
El Fuud (Frente Unido Universitario Democrático) sostiene que de las elecciones del pasado jueves salieron los representantes estudiantiles ante los organismos de gobierno universitario; la FUR (Fuerza Universitaria Revolucionaria) y el FRU (Frente de Reforma Universitaria) dicen que no.
Las autoridades de la Unah se han mantenido al margen, aunque desde antes del 22 de marzo habían advertido que atenderían la resolución de la JNE (Junta Nacional Electoral) de suspender las elecciones.
Las autoridades universitarias sostienen que no reconocerán los estudiantes electos el pasado jueves cuando el Fuud, único frente que participó en el proceso, celebró elecciones en el Colegio de Abogados de Honduras.
La Unah había ordenado el cierre de la alma máter por dos días.
Internas
En las elecciones celebradas por el Fuud, de ala derecha, cerca de 30 mil estudiantes votaron en todo el país, afirmó Jordi Díaz, miembro de ese frente y secretario de la JNE.
“Los representantes estudiantiles ante el Consejo Universitario, la Federación de Estudiantes y las Asociaciones ya fueron electos”, dijo Díaz.
Sin embargo, para Jari Castro, coordinador del FUR, ese fue un proceso interno del Fuud, pues “para ser ganador de un proceso estudiantil general se debe competir con alguien”, no como en el caso actual, en que “solo ellos participaron”.
Evelyn Zelaya, secretaria del FRU, coincidió con lo expresado por el representante del FUR en cuanto a que las elecciones no son vinculantes para la elección de representantes estudiantiles ante los órganos de gobierno.
Castro y Zelaya dijeron que el mandato de la JNE era claro en suspender el proceso hasta que hubiera garantías y hasta que el Consejo Universitario derogara el reglamento electoral estudiantil y “si ellos fueron a elecciones, saben que no eran las de los gobiernos universitarios”.
Con estas posiciones encontradas, el panorama es obvio que la JNE no logrará acordar posiciones colegiadas para solucionar este problema electoral.
Mientras no limen asperezas será imposible que avancen en la elaboración del nuevo reglamento electoral estudiantil.