Las autoridades del casco histórico de Tegucigalpa inauguraron una exposición de más de 200 fotografías, algunas nunca antes vistas, que plasman la evolución de la arquitectura de la capital.
Decenas de capitalinos se reencontraron ayer con su historia.
Los antiguos cines Clámer y Variedades, el Café de París, los puentes Mallol y Soberanía y la catedral metropolitana, entre otras obras recobraron vida al comparar el antes, el ahora y el valor histórico que conservan.
Los visitantes aprecian desde ayer los edificios emblemáticos que se ubican dentro del casco histórico, además de conocer su valor.
La forma ingeniosa e innovadora de presentar la riqueza patrimonial de la capital del país, en un tamaño de 1.40 por 1.40 metros, busca despertar en el capitalino el interés por la tierra que lo vio nacer.
Con el proyecto denominado “Caminata por la historia”, la gerencia del casco histórico llenó los 375 metros de largo que conforman el paseo Liquidámbar en la más amplia sala de exhibición fotográfica.
“Este año queremos tener una Navidad más cultural y hacer conciencia a los ciudadanos sobre el valor del patrimonio y por qué el casco histórico capitalino vale lo que vale”, reiteró Arturo Suárez, gerente de la entidad.
Con esta actividad, la gerencia del casco histórico busca que los dueños de estos inmuebles antiguos tomen acciones encaminadas a su protección y conservación.
El recorrido incluye trifolios de información sobre el patrimonio y panfletos para que el ciudadano aprenda a ver el casco histórico como un espacio generador de cultura.
El casco histórico es un patrimonio cultural del país, se encuentra en la parte noroeste de la capital. Algunos de los atractivos
son el parque central, la catedral, el Palacio Municipal, la Galería Nacional de Arte, entre otros.