Estados Unidos y Gran Bretaña comenzarán a movilizar buques adicionales hacia la región del Golfo Pérsico, en una señal directa a Irán, mientras las Naciones Unidas estudia posibles sanciones a su negativa a detener el enriquecimiento de uranio, publicó The New York Times ayer.
“Se espera que esta semana el secretario de Defensa, Robert Gates, apruebe una petición de comandantes para enviar un segundo portaaviones y sus barcos de apoyo para que sean colocados a una distancia de navegación rápida de Irán” a comienzos de 2007, aseguró el Times citando a un funcionario estadounidense que mantuvo el anonimato.
Iniciativa
La fuente sostuvo que esta iniciativa no forma parte de preparativos para una ofensiva, aunque “reconocen que la posibilidad de atacar a Irán crece y que los líderes iraníes podrían aumentar sus provocaciones”.
La marina británica “planea agregar dos buques barreminas a su flota, la que ya forma parte de la coalición internacional que patrulla las aguas en el Golfo”, agrega la publicación.
Ayer el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad sostuvo que nada impedirá a Irán continuar con su programa nuclear, mientras los líderes mundiales se preparan para votar sanciones contra Teherán.
Resolución
Estados Unidos busca hacer modificaciones de último minuto en la resolución de la ONU que impondrá sanciones a Irán por negarse a detener el enriquecimiento de uranio, dijo ayer la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
“Existen cambios que deben hacerse al proyecto”, aunque ya fue repartido a los miembros del Consejo de Seguridad, apuntó Rice. Rusia quiere posponer hasta el sábado la votación en el Consejo de Seguridad de la ONU de la resolución que impondrá sanciones a Irán dijo el embajador ruso Vitaly Churkin.