Misquitos, pech, gar?unas y tawakas son los grupos ind?enas que habitan en las remotas regiones de la Biosfera del R? Pl?ano.
A medida que ha pasado el tiempo se han ido mezclando entre ellos, creando una quinta etnia: los mestizos o ladinos.
Su tradicional estilo de vida marca en cada uno la diferencia; sin embargo, sus necesidades son similares.
Pese a las riquezas naturales que posee la reserva, sus habitantes viven sumergidos en la pobreza, subsistiendo mediante un desarrollo sostenible que no alcanza para satisfacer sus carencias.
El grupo m? numeroso es el de los misquitos. Su lengua se mantiene gracias a los ancianos que se han encargado de dejar el legado a sus hijos.
La situaci? de los pech es completamente diferente: ellos poco a poco han ido perdiendo su lengua.
'No tenemos textos para ense?r a escribir el dialecto a los ni?s y no queremos perderlo', expres?Bernardo Torres, miembro del consejo de tribu de la comunidad pech.
Se?l?que est? a la espera de algunos libros que servir? para formar maestros de las etnias y desarrollar textos de los grupos ind?enas. 'Sabemos que hay un programa de educaci? biling?e intercultural, esperamos que se agilice', indic?
A la falta de material se unen las condiciones f?icas de los centros educativos donde los ni?s reciben clases.
Algunas escuelas son peque?s casas provisionales hechas de madera y palma suita, ?ta la encuentran ?nicamente en la monta? y se da? con facilidad en temporada de lluvia.
Malaria, su verdugo
'Sangre, bolencia, gripe, tos, calentura', fueron las ?nicas palabras que pudo expresar Celia Manuel, matriarca misquita, cuando dialog?con los enviados de LA PRENSA.
Con sus pies descalzos y apoyada en un bast?, esta mujer que desconoce su edad, clam?por medicamentos.
La anciana reside en la comunidad de Bel? y no pudo m? que decir su nombre y sus malestares.
Estos pobladores, adem? de la malaria, sufren de enfermedades respiratorias, intestinales y en la piel.
Muchas veces llegan al extremo de cerrar el centro de salud porque ya no hay medicamentos.
Servicios b?icos
En comunidades como Raist? Payabila, Nueva Jerusal?, Kuri y Las Mar?s se carece de los servicios de energ? el?trica, agua potable y telefon?.
En raras viviendas estos grupos de ind?enas hacen uso de paneles solares para contar con energ?.
En otras aldeas como Bel? ya se empez?a instalar el alumbrado p?blico.
'No hay forma de comunicarnos y los ni?s nunca se curan de las diarreas porque no contamos con agua potable', se?l?M?imo Torres, maestro de la comunidad Pech.
En la reserva hay numerosos cultivos de arroz, ma?, frijoles, yuca, malanga, pl?ano, guineo , entre otros, con lo cual se alimentan.
Las etnias viven de la caza, de cr?s de cerdos y gallinas y pesca .
Adem?, hacen uso de plantas silvestres utilizando estas ?ltimas para medicina y artesan?.
Importante
En las escuelas de Gracias a Dios a?n no se aplica la matr?ula gratis. Las autoridades de los centros educativos hacen un llamado al Gobierno para que invierta en las mejoras de instalaciones y se construyan ?eas recreativas. Tambi? requieren de m? mobiliario y libros para la ense?nza.
Ent?ese
1. Tierras
En las comunidades ind?enas de la reserva no existe la legalizaci? de tierras. Su pobladores la exigen.
2. Religi?
En este lugar predominan dos religiones: la cat?ica y la evang?ica, de ?ta ?ltima hay varios grupos.
3. Habitantes
Unas ocho mil personas viven en las comunidades de la reserva, sin tomar en cuenta a los pobladores de las monta?s.