Tegucigalpa, Honduras.

Las medidas de seguridad en el Hospital Escuela no solo se han adoptado en los portones de ingreso, sino también en los accesos a las salas hospitalarias.

El incidente en el que un joven de 24 años identificado como Orbin Salgado fue asesinado en el interior del nosocomio ha obligado a las autoridades a implementar medidas más estrictas.

Salgado ingresó el pasado 19 de septiembre al centro luego de recibir en su pierna una herida con arma de fuego durante un atentado.

El joven permanecía hospitalizado en el quinto piso, en la cama número 25 de la sala de ortopedia, pero el pasado miércoles un hombre vestido de doctor y apoyado por sus compinches ingresó a la sala y le infirió a Salgado 12 puñaladas.

Para que el hecho no se repita las autoridades colocaron un detector de metales en la entrada de esta sala donde se interna a la mayor parte de víctimas de la violencia.

Además se han aplicado otras medidas para ingresar a la institución como el registro minucioso de las bolsas y la presentación de carné u hojas de visita.

Pero estos controles no solo están en los portones de afuera, sino también en los accesos a las salas, donde los guardias de seguridad interna exigen ahora la presentación de la hoja de visita con el nombre y la identidad del familiar. Además se ha establecido el ingreso de una sola persona por familiar.

El mismo día del incidente, las autoridades del hospital pidieron a los entes de seguridad del Estado que enviaran más elementos a la institución sanitaria, ante el poco recurso humano destinado a este servicio.