18/02/2026
10:52 PM

'Es momento de reconciliarse”: Garachana

El obispo Ángel Garachana invita a enterrar los rencores políticos.

    El divisionismo, la polarización y los rencores políticos, ideológicos y sociales deben ser dejados atrás de una vez por todas, manifestó el obispo de la diócesis de San Pedro Sula, Ángel Garachana.

    Según el prelado, debe cambiar la actitud de la población y de las autoridades.

    “En estos momentos que estamos viviendo con tantos hechos importantes, como la vuelta del expresidente Manuel Zelaya y todos los acontecimientos políticos, lo verdaderamente decisivo e importante no son los arreglos que se puedan dar en las cúpulas de Gobierno aquí o entre los diversos países; lo que de verdad importa es ver de qué manera todo esto contribuye a solucionar los graves problemas de Honduras”, declaró monseñor Garachana.

    “Todo esto debe ser como una oportunidad, un medio, para que avancemos decididamente en la línea del diálogo, del consenso, de la reconciliación, de la unidad y la solidaridad entre todos.

    Es también una oportunidad para que los políticos no piensen sólo en su poder y en el número de votantes o seguidores que pueden conseguir, sino que piensen ante todo que el poder político debe estar al servicio del pueblo, de la ciudadanía y sobre todo de los más pobres del país”, manifestó.

    Hay que buscar la unidad

    El obispo invitó a la población a enterrar los rencores generados por las ideologías políticas.

    “Conservar rencores sólo daña a quien los mantiene acumulados.

    Si alguien en su corazón o un grupo mantiene resentimientos y odio a quien hace daño es así mismo, al propio grupo.

    Con esos sentimientos cultivados no se arregla nada, ni lo personal ni lo colectivo”, indicó Garachana.

    Señaló que a pesar de que las opiniones sean distintas, es más importante priorizar la búsqueda de la unidad.

    “Las diferencias son legítimas, pero por ser diversos no tenemos que pasar a la división y la polarización, sino pasar a la búsqueda de los puntos comunes, suficientes para trabajar por el bien de todos.

    Convertir las diferencias en división es signo de falta de madurez personal y política. Ahora tenemos la oportunidad de avanzar todos juntos en el respeto, en el diálogo de legítimas diferencias y de un legítimo pluralismo”, dijo.

    Monseñor pidió también que se acabe con la ola de violencia en el país.