03/12/2022
09:34 AM

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Encuentran en Honduras plano de submarino hecho por el cartel de Sinaloa

Las averiguaciones de la Policía indican que la disputa de $18 millones es lo que tiene enfrentados a los miembros de esa organización criminal.

San Pedro Sula, Honduras.

El nivel de operatividad de los carteles del narcotráfico demuestra que Honduras ya no es usada solo como puente del trasiego de droga, sino que también es un centro de operaciones para fabricar equipo y logística para la movilización de los cargamentos de cocaína que van a Estados Unidos.

Eso queda demostrado con el hallazgo por parte las autoridades de la Policía Nacional del plano de un submarino del cartel de Sinaloa que hicieron en San Pedro Sula, Honduras, para movilizar por vía marítima los cargamentos de droga.

Algunos detalles técnicos encontrados junto al croquis establecen que el submarino hecho se hunde a 30 metros de profundidad y puede ser arrastrado por un buque pesquero.

El croquis de la nave fue encontrado en los allanamientos ejecutados por las autoridades policiales como parte de las investigaciones en torno a los 13 crímenes que ha dejado en San Pedro Sula la guerra encarnizada entre miembros del cartel de Sinaloa por la disputa del poder, la fortuna, armas y propiedades de esa organización criminal.

Las indagaciones policiales indican que la fortuna que se están disputando los integrantes de esa estructura del narcotráfico asciende a 18 millones de dólares, solo en dinero en efectivo.

La disputa también es por las armas, logística y los bienes inmuebles de esa estructura del narcotráfico.

Origen de la guerra

Según las averiguaciones policiales, la guerra interna del cartel se originó porque el orden en la estructura se ha perdido con la captura de su máximo jefe en Honduras y porque el segundo en mando fue ultimado en San Pedro Sula.

El enfrentamiento entre los integrantes de ese cartel empezó a salir a luz pública con el crimen de los mexicanos Adolfo León López Marín y su padre Juan José López Gómez, ambos mexicanos.

Los López fueron ultimados el 21 de mayo en el bulevar del norte cuando esperaban en su carro, un Mazda doble cabina, la luz verde del semáforo instalado en la entrada a la colonia Los álamos. Las averiguaciones de la Policía informan que los López dos días antes se habían robado unas cajas fuertes que estaban en una de las casas que alquila el cartel en San Pedro Sula para almacenar droga, dinero, armas y todo tipo de logística.

El caso agarró más connotación con el crimen del hondureño Dennys Roberto Bonilla Guzmán a quien el 26 de mayo dos individuos encapuchados y vestidos de policías lo mataron en el área de comidas del supermercado PriceSmart.

Bonilla Guzmán fue perseguido por los sicarios por todo el bulevar de la Universidad Nacional Autonóma de Honduras del Valle de Sula (Unah-vs) hasta que lo mataron en ese supermercado.

En ese hecho perdieron la vida dos personas inocentes, la estudiante de Medicina Karen Alvarado y el guardia de seguridad Dany Umanzor.

Las indagaciones de la Policía establecieron que Bonilla Guzmán trabajaba con los mexicanos ultimados en el bulevar del norte y también participó en el robo de las cajas fuertes y unas armas que eran del cartel de Sinaloa.

El robo se les facilitó a los mexicanos y a Bonilla porque eran hombres cercanos a los jefes de la organización criminal y tenían acceso a las casas del cartel.

Vinieron de Sinaloa

Los dos mexicanos ultimados en el bulevar -quienes eran originarios de Sinaloa- fueron mandados a Honduras para operar con la gente que es parte de la organización en el país.

El mismo día que mataron a Bonilla Guzmán, la Policía allanó su vivienda en la residencial San Antonio en el noroeste de la ciudad.

En la casa de Bonilla encontraron una gran cantidad de armas, documentación y dos cajas fuertes, las cuales fueron decomisadas.

Dos días después, las autoridades judiciales, fiscales y policiales abrieron la cajas fuertes y encontraron en su interior 680 mil dólares, que es el botín por el que mataron a Bonilla Guzmán y a los mexicanos.

El hallazgo del botín corroborró la tesis de la Policía de que a los mexicanos y a Bonilla los mataron por el robo del dinero.

Las autoridades policiales lograron establecer que las cajas fuertes fueron halladas en la casa de Dennys Bonilla Guzmán porque al ser victimados los mexicanos él decidió quedarse con los 680 mil dólares, el arsenal y otros bienes del cartel. Las averiguaciones hechas por la Policía establecen que Dennnys Roberto Bonilla Guzmán fue a sacar las cajas fuertes de una casa de la colonia Universidad adonde las llevaron los mexicanos y él las trasladó para su casa en la residencial San Antonio.

Van 13 muertes

La guerra entre los miembros del cartel de Sinaloa ha dejado ya 13 muertes este año.

Entre las víctimas por esa disputa hay cuatro extranjeros: un venezolano, un guatemalteco y dos mexicanos.

Los otros victimados eran hondureños. En el caso de los hondureños muertos está una masacre en la que perdieron la vida cuatro personas.

Esas cuatro personas fueron halladas ultimadas en un potrero de residencial El Paraíso de San Pedro Sula.