'Mi esposa era una mujer muy hermosa y rellenita... me le hicieron un mal, ahora está toda delgadita y enferma', dijo a su manera don Eugenio Pavón, esposo de Ramona Consuelo Martínez Alonso, quien se debate entre la vida y la muerte a causa de una severa desnutrición.
El hecho según comentó Pavón, quien vive en la aldea Yaruca, perteneciente a la cuenca del río Cangrejal, se remonta al año 1979, cuando en aquel tiempo Ramona era joven y de cuerpo escultural a quien se supone una mujer que fue identificada únicamente como 'Lola', le hizo brujería para dejarla afectada en su salud.
Con el paso de los años, afirmó haberle buscado medicamentos de toda índole en distintos hospitales de la capital, pero nada dio resultado. 'Los médicos nunca supieron qué tenía y aunque caminaba se iba secando poco a poco, hasta que en diciembre ya no pudo más quedando postrada', refirió.
Consultado sobre las hipótesis del por qué la mujer se encuentra de esa forma, el hombre fue claro al decir que quien hizo el daño llegó a la propia casa a pedir perdón.
'Enfrente de mí, vino esa mujer llamada Lola a decirle que la perdonara que tenía cargos de conciencia por lo que había hecho', dijo, tras agregar que sólo le faltó decirle que por qué le pedía perdón a su amada tras el daño hecho.
Requieren ayuda
La historia de Ramona es conocida por los habitantes del lugar y en algunas oportunidades han obtenido respuestas de personas de buen corazón, quienes han colaborado esporádicamente con la limpieza de las laceraciones que presenta en su cuerpo debido al grado en que están presentan mal olor, que se incrementa con lo caliente del sitio en que vive.
'Este caso ya lleva más de 30 años, ha sido un tiempo largo de sufrimiento', relató.
'Necesitamos ropa para cambiarla y medicinas para limpiarla ya que no está bien', rogó.
La crítica situación de salud de la mujer ha llamado la atención de sus vecinos y de las autoridades.
La extrema desnutrición de Ramona quien tiene 53 años, la ha llevado a que ya no quiera ni comer. Al lado de su humilde cama se observaba un jugo en caja de cartón y una pajilla que había sido abierto para que se lo tomara, pero no quiso.
'No quiere comer nada, tampoco quiere tomar jugos', dijo.
Otra de las interrogantes hechas a don Eugenio fue en el sentido de saber si estarían dispuestos a llevarla nuevamente a un hospital a lo que respondió que ya es muy tarde.
'Mire, aquí ya vinieron dos médicos gringos y dicen que está pasada la enfermedad, que ya no se puede hacer nada, lo que nos dijeron que mejor la cuidemos lo más que pudiéramos para los días que le faltaban', aseveró de manera resignada el sexagenario.
Cómo ayudar
Pañales y medicinas
Las personas que deseen colaborar pueden dejar medicinas para la limpieza corporal o ropa en LA PRENSA, oficina de La Ceiba, barrio Potreritos.
Brigadas médicas
Se espera que Ramona, quien está afectada de la salud, pueda ser visitada por un equipo médico que la pueda evaluar nuevamente.
Don Eugenio Pavón, 80 años, vive en una humilde casita en la aldea Yaruca, en donde junto a una hija cuida a Ramona.