Ver especial: Muerte de Osama Bin Laden
Miembros del Ejército hondureño se apostaron desde tempranas horas frente a la sede diplomática, replicando las medidas de seguridad que ha implementado el gobierno estadounidense en sus embajadas de todo el mundo a raíz de la muerte del terrorista Osama bin Laden.
A raíz de un operativo militar realizado el domingo en Pakistán, y que terminó en la muerte del enemigo público número uno de Estados Unidos, el gobierno de Barack Obama se mantiene en alerta máxima por las represalias que pueden sobrevenir y ha reforzado la seguridad en sus instalaciones estratégicas en el mundo entero.
El líder máximo de Al Qaida y organizador de los mortíferos atentados de 2001 fue muerto la noche del domingo a lunes en una operación comando de las fuerzas especiales de Estados Unidos en una localidad de Pakistán donde tenía su escondite.
Su cuerpo fue lanzado al mar para evitar que sus restos se convirtieran en un santuario.
Inmediatamente tras conocerse la noticia, que se propagó a velocidad vertiginosa por las diferentes redes sociales de internet como Twitter y Facebook, el Departamento de Estado pidió extrema cautela a los estadounidenses en el extranjero.
'Los terroristas casi con seguridad intentarán vengarlo, y debemos, y lo haremos, mantenernos vigilantes y resueltos', dijo el director de la CIA, Leon Panetta.
La ministra de Seguridad interior, Janet Napolitano, precisó sin embargo que ninguna amenaza inminente de atentado se hacía palpable en Estados Unidos y que el país no aumentaba de nivel de alerta.