Atrapada y casi sin aire en el humeante piso 83 del Centro de Comercio Mundial, Melissa Doi le rogó a la operadora del teléfono de emergencias 911 que no colgara.
“Puede permanecer conmigo en la línea, por favor siento que me estoy muriendo”, dijo Doi.
La operadora siguió en el teléfono 24 minutos más, implorándole que siguiera respirando y orando, diciéndole una y otra vez “las cosas estarán bien”, bastante tiempo después de que Doi dejara de hablar. Finalmente, la llamada se cortó.
“La línea está muerta”, dijo un despachador. “Oh Dios”, respondió la operadora.
Doi, una gerente de finanzas de 32 años, murió en la torre sur del Centro Mundial de Comercio el 11 de septiembre del 2001.
Ayer se escuchó su voz, después de que se conociera nuevas grabaciones de cientos de llamadas telefónicas desgarradoras, junto con otras transcripciones de emergencia.
Las cintas registraron a rescatistas que se quejaban del caos que privaba en las torres gemelas.
Pero también evocaron el poderoso sentido del deber de los bomberos, con algunos esforzándose por evacuar las torres y otros rogándole a los despachadores que los enviaran al sitio.
Un total de 343 bomberos murieron en el desastre.
“Estamos en un estado de confusión”, dijo Dennis Devlin, jefe de batallón, dentro de un puesto de comando en el centro de comercio mientras las torres se incendiaban encima de él.
“No tenemos servicio de teléfono celular en ninguna parte debido al desastre... Traigan todos los equipos de intercomunicación adicionales”.
Devlin fue uno de los 19 bomberos muertos cuyas voces fueron capturadas en las 1,613 llamadas de emergencia que no habían sido dadas a conocer.
El diario The New York Times y los parientes de las víctimas demandaron a la ciudad para exigir la difusión de las cintas, con el fin de enterarse de lo que ocurrió dentro de las torres y de lo que los despachadores le dijeron a los rescatistas.
A poco del quinto aniversario de los atentados que dejaron más de dos mil 700 muertos en los rascacielos, éstas podrían ser las últimas grabaciones que se hacen públicas.
El periódico The New York Times y familiares de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre entablaron una demanda para lograr acceso a las llamadas de emergencia.
Al principio, los abogados de la alcaldía expresaron su oposición a divulgar esas llamadas, indicando que eran demasiado emotivas e intensas, y que sólo podrían hacerlo con el consentimiento de las familias.
En marzo, la alcaldía atenuó su oposición, divulgando transcripciones de unas 130 llamadas de personas atrapadas en las torres.
Cifras
2,700
Personas
Fallecieron en los ataques perpetrados a los rascacielos.
130
Llamadas
De personas atrapadas en las torres fueron divulgadas en marzo.
12,000
Trabajadores
Tienen problemas respiratorios, algunos ya han fallecido.