Sorprendidos están los pobladores de Gracias, Lempira, por el saqueo del que fue objeto la iglesia San Marcos, que se ubica a una cuadra de la jefatura policial en Gracias, Lempira.
Los malvivientes penetraron en el templo en horas de la madrugada del martes, violentando uno de los balcones que se encuentra en la sacristía, de donde se llevaron aparatos eléctricos, el equipo de sonido, amplificadores y alarmas automáticas con las que convocan a la feligresía a los actos religiosos.
Fue una empleada de la iglesia quien descubrió el robo y alertó de inmediato a las autoridades. Cuando se hizo la inspección para constatar qué objetos y aparatos fueron robados se informó que todas las piezas de arte religioso estaban en la iglesia.
Una de las alcancías adonde los fieles depositan las ofrendas en las celebraciones eucarísticas fue arrancada de uno de los nichos. Hasta ayer un equipo de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) no tenía pistas sobre la identidad de los malvivientes.
“Es lamentable que la delincuencia también irrespete los templos religiosos. Se debe castigar porque ya ningún sitio en la zona es seguro, nos preocupa que una ciudad tan tranquila viva también la inseguridad, esperamos que se investigue”, dijo la feligresa Lucía Pérez.