Las empresas estatales de energía y de telecomunicaciones operaron en rojo durante el presente año, pues sus pérdidas se calculan en 2,200 millones de lempiras, revelaron ayer sus autoridades.
El gerente de Hondutel, Jacobo Regalado, y los miembros de la Junta Interventora de la Enee, encabezados por Benjamín Bográn, hicieron ayer una exposición del proyecto de presupuesto 2007 de sus respectivas instituciones ante las comisiones del Congreso Nacional encargadas de dictaminar el mismo.
Pérdidas de Hondutel
De acuerdo a las exposiciones, por ingresos dejados de percibir, Hondutel presenta un déficit de más de 1,100 millones de lempiras debido a que, a partir del 25 de diciembre de 2005, perdió la exclusividad de las llamadas internacionales.
La situación se agravó a raíz de que el Congreso Nacional no aprobó, a principios de este año, un plan de contingencias para superar la caída de ingresos estimados en cien millones de lempiras mensuales.
Los diputados también han vacilado con la aprobación de la nueva Ley marco de telecomunicaciones.
Regalado manifestó que, a pesar de las pérdidas, Hondutel se propone continuar con el plan de expansión telefónica para 2007 con una inversión de 700 millones de lempiras.
Para lograr este objetivo la empresa se verá obligada a reducir el monto de las transferencias al Gobierno a 400 millones de lempiras anuales. La última transferencia que produjo Hondutel fue de 1,272 millones de lempiras.
En los últimos cuatro años se transfirieron 9,300 millones, supuestamente para proyectos sociales.
El presupuesto de Hondutel recomendado para 2007 es de 3,986.9 millones de lempiras y presenta un crecimiento de un 18% en comparación con el del presente año.
Según Regalado, la proyección es diversificar ingresos, aumentar cien mil líneas para igual número de usuarios y entrar a competir en el mercado de la telefonía celular.
Entre agonía y gloria
El otro dolor de cabeza del Gobierno es la Enee, cuyos registros contables muestran un déficit de más de cien millones mensuales, 1,000 millones al año, producto de pérdidas que genera su sistema obsoleto de operaciones.
La Enee sometió a consideración de los diputados un plan de recuperación que, de no aprobarse, habrá producido un déficit de 10,000 millones de lempiras al año 2015, en tanto si se aplica a partir del próximo año representará un ahorro de 600 millones de lempiras anuales.
La recuperación de la Enee se sustenta en 11 puntos que ya han sido expuestos ampliamente por la comisión interventora de la institución.
Los objetivos que persigue la estatal en su plan es comprar energía más barata, recuperar una mora de más de mil millones de lempiras a un promedio de 260 millones en tres años, reducir el control de pérdidas, focalizar los subsidios y promover la aprobación de leyes que incentiven la producción por fuentes renovables.
La Enee presentó al Congreso Nacional un proyecto de presupuesto por la cantidad de 12,140.9 millones de lempiras, quizá el más elevado de todas las instituciones del sector público descentralizado.
De esta cantidad apenas invertirá 1,625 millones de lempiras en programas de reducción de pérdidas, en la expansión de la distribución, en obras de electrificación rural y urbana, así como en la compra de maquinaria y equipo.
Bográn anunció que sí se procederá a la renegociación de los contratos de suministro de energía con las empresas térmicas, con lo cual la Enee se ahorraría unos 400 millones de lempiras.