Tegucigalpa, Honduras.

Cuatro jóvenes integrantes de la Oposición Indignada continúan en la huelga de hambre que comenzó el lunes en horas del mediodía.

Ariel Varela y Miguel Antonio Briceño fueron los primeros en empezar el movimiento y la mañana de ayer se sumaron Osmán Ariel Calero y Luis Alejandro Banegas, quienes solicitan que se instale en el país la Comisión Internacional contra la Impunidad en Honduras (Cicih), para que investigue los actos de corrupción que se han dado en diferentes instituciones del Estado.

En horas de la noche del lunes, Erlin Mejía se había incorporado a la huelga de hambre, pero debido a que padece de epilepsia, la mañana de ayer fue trasladado a un centro asistencial por paramédicos de la Cruz Roja Hondureña.

“Estamos en pie de lucha, con los ánimos al cien por ciento, ya que esta es una huelga pacífica, porque no tenemos ninguna arma para atentar contra el Estado”, dijo Ariel Varela, uno de los dirigentes de la Oposición Indignada que permanece bajo una carpa a escasos metros de Casa Presidencial.

Foto: La Prensa

Paramédicos de la Cruz Roja llegaron a conocer el estado de salud de los huelguistas.
Varela indicó que han obtenido el permiso de la Policía Nacional para que se permita el ingreso de un servicio sanitario portátil en el cual puedan hacer sus necesidades fisiológicas.

El ingreso de este servicio les había sido negado por las Fuerzas Armadas.

“Nosotros estamos bien de salud y podemos aguantar todo el tiempo que el Gobierno decida; pero esperamos que se solicite a Naciones Unidas la instalación de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Honduras”, dijo Varela.

Ataque

En horas de la noche del lunes, al menos una persona resultó herida cuando un grupo de civiles y un militar retirado (jefe de los reservistas) atacaron a manifestantes que llegaron a apoyar a los jóvenes en huelga.

“Además, a las dos de la mañana orábamos y de repente más de 15 hombres armados llegaron en dos vehículos, nos atacaron y huyeron rápidamente”, comentó Varela.