El Progreso, Honduras.
Después de cuatro años de gestionar ante la Municipalidad e instituciones del Estado, los pobladores de la colonia Rubí, al norte de El Progreso, tendrán su propio sistema de agua potable.
El proyecto, que está valorado en unos L2.5 millones, comenzó a ejecutarse hace unos días por una empresa que ganó la obra por medio de licitación.
El financiamiento de los trabajos proviene del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Sanaa). Según Denis Gutiérrez, jefe del programa Sanaa-Bid, el contrato establece que la red tiene que estar concluida en diciembre.
La falta de servicio obligó a las 50 familias de esa colonia a buscar el agua en otros lugares, cuyos sistemas presentan también debilidades.
Después de cuatro años de gestionar ante la Municipalidad e instituciones del Estado, los pobladores de la colonia Rubí, al norte de El Progreso, tendrán su propio sistema de agua potable.
El proyecto, que está valorado en unos L2.5 millones, comenzó a ejecutarse hace unos días por una empresa que ganó la obra por medio de licitación.
El financiamiento de los trabajos proviene del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Sanaa). Según Denis Gutiérrez, jefe del programa Sanaa-Bid, el contrato establece que la red tiene que estar concluida en diciembre.
La falta de servicio obligó a las 50 familias de esa colonia a buscar el agua en otros lugares, cuyos sistemas presentan también debilidades.