Más de 10 mil plantas maderables y frutales serán producidas en el nuevo vivero del centro básico Elisa Murillo, en la aldea Brisas del Mar.
Con el objetivo de conservar los nacimientos de agua de las zona, la Municipalidad y la empresa Agrecasa financiaron el proyecto. Con una inversión de 40 mil lempiras también se dotó de machetes, palas, carretas, martillos, guantes, mangueras, bolsas, azadones y todo lo necesario para el funcionamiento del vivero.
“Queremos que los niños aprendan a llenar las bolsas y a crear los semilleros y sembrar las plantas para mejorar el bosque de nuestros cerros”, dijo Kay Bodden, jefa de la Unidad de Gestión Ambiental.
Agregó que las plantas que allí se produzcan serán compradas por la empresa Agrecasa como parte de una compensación social. Con este proyecto, Puerto Cortés hace un nuevo aporte a la naturaleza.
Los viveros tienen la función de proteger las especies en peligro de extinción a causa de la explotación que el ser humano hace sobre distintas plantas.