La Corte Segunda de Apelaciones de Francisco Morazán anuló un juicio en el que se le despojaba al Instituto Nacional de Previsión del Magisterio, Inprema, de un terreno valorado en unos dos mil millones de lempiras.
El litigio se remonta a 2008, cuando los señores Dionisio y Florencio, ambos de apellidos Irías García, presentaron una demanda pidiendo anular el documento de compraventa del terreno de 30 manzanas donde el Inprema construía la colonia Rubén Antúnez.
El Inprema nombró al abogado Marco Tulio Castro como defensor.
A pesar de que la institución contaba con un documento de compra de 1981, el caso fue perdido en primera instancia, por lo que Castro presentó un recurso de apelación el 20 de agosto de 2009 contra la sentencia del 6 de agosto de 2009.
A pesar de que el apoderado legal introdujo el recurso de apelación, las autoridades del Inprema lo separaron del caso. Sin embargo, el 7 de octubre de este año, por unanimidad de votos, los tres magistrados del tribunal de alzada declararon la nulidad absoluta de la sentencia de primera instancia. Con esta determinación, el terreno en litigio vuelve a poder del Inprema.
Luego de quitarle el poder a Castro, las entonces autoridades del Inprema nombraron como apoderado al abogado José Antonio Taixes.
Auditoría contundente
El Tribunal Superior de Cuentas, TSC, se apresta a concluir la auditoría en el Inprema.
“Tengan la plena confianza de que, posiblemente en lo que resta de este mes, si no a mediados de noviembre, lo daremos a conocer al público”, dijo el presidente del TSC, Jorge Bográn.
Justificó que la auditoría no concluyó el mes anterior, como se esepraba, por falta de personal.
Una primera investigación financiera concluyó hace unos tres meses y fue notificado el Ministerio Público de hallazgos de delitos, pero la auditoría la amplió el TSC en vista de nuevas denuncias de sobrevaloración de inmuebles.
“El informe será contundente, objetivo y veraz; de eso no les quepa la menor duda”, expresó Bográn.