La municipalidad de Villanueva planifica la construcción de un mercado y un rastro municipal ante la necesidad de contar con un centro de ventas seguro.
Hace 25 años, cuando lideró la municipalidad la ex alcaldesa Norma Cisneros, se construyó un mercado para los vendedores, sólo estuvo abierto poco tiempo.
Las siguientes administraciones a la de Cisneros, correspondientes a los ex alcaldes Manuel Reyes, Guadalupe López y Felipe Armando Borjas, tampoco lo pusieron en función.
“Villanueva contaba con un mercado municipal hace muchos años, pero dejó de existir por la intervención de la mano peluda de los políticos de aquel entonces”, recordó la regidora Hilda Marina Padilla.
Las autoridades mencionan que los posibles predios donde funcionará el futuro mercado municipal aún se negocian, pero todo indica que se construirá en un terreno de dos manzanas de extensión, ubicado en la parte sur de la ciudad, frente a la colonia Los Tres Reyes y la carretera entre Tegucigalpa y San Pedro Sula.
Mercado regional
De manera improvisada los villanovenses cuentan con un reducido espacio en el centro de la ciudad, el cual funciona como mercado pero sin las condiciones de higiene y seguridad.
La regidora Elena Alemán destacó la necesidad del nuevo mercado para alojar a los vendedores ambulantes que empiezan a aflorar en el centro de la ciudad.
“Los buhoneros representaban un riesgo para los peatones y por eso se les reubicó en las viejas instalaciones de la escuela Lempira, pero dentro de pocos meses nuevamente serán desalojados porque ahí está contemplado para la construcción de la casa de la cultura y la biblioteca virtual”, indicó.
Alemán comentó sobre la posibilidad de construir un mercado regional o sectorial con la participación de los mercaderes de San Manuel, Pimienta, Potrerillos, San Antonio y Santa Cruz de Yojoa para que comercialicen sus productos en esta localidad.
Rastro
La alcaldesa Antonieta Botto afirmó que en el municipio no está garantizada la higiene de las carnes de reses y cerdos consumidas por pobladores locales, pues ante la falta de un rastro municipal o privado los animales son sacrificados y deshuesados en las viviendas de los carniceros, quienes no cuentan con las mínimas condiciones de salubridad.
Hace seis años las autoridades de sanidad pública clausuraron el antiguo rastro de esta localidad por antihigiénico.
El regidor Mauro Caballero es el que lidera esta iniciativa, quien junto a una comitiva municipal viajó hace pocos días a Puerto Cortés para observar el modelo del rastro de ese lugar.
El local del antiguo rastro no se puede rehabilitar para tal fin pues ya quedó enmedio de la ciudad.
Sus instalaciones se utilizarán para convertirlo en el asilo de ancianos, un centro de rehabilitación alcohólicos o en la bodega municipal.
Sesiones abiertas
La semana anterior también se desarrolló la primera sesión de Corporación abierta al público.
“Nos sentimos orgullosos de hacer las sesiones abiertas con los ciudadanos para garantizar la transparencia municipal”, mencionó la alcaldesa Botto.
Los números
50 reses
Diarias podrán ser destazadas en el nuevo rastro para los cuatro municipios del sur de Cortés.
85 millones de lempiras
Es el presupuesto ingresos y egresos de la presente administración edilicia.
Lo dicen
“Villanueva le apuesta a su desarrollo y muestra de ello es que estamos empeñados en construir el rastro y el mercado municipal”.
Antonieta Botto
Alcaldesa
“Debemos apurarnos en construir un mercado digno para no vernos en los problemas que tiene San Pedro Sula con los buhoneros”.
Hilda Padilla
Regidora
Villanueva es de las pocos municipios que tiene un plan de desarrollo a 20 años.
Rastro
También es llamado matadero. Es el lugar donde se sacrifica el ganado vacuno, porcino, bovino o equino para el consumo de su carne.
Mercado
Lugar público destinado permanentemente o en días determinados, para vender o comprar mercancías, conformada por compradores y vendedores de productos y servicios.
Villanueva está al día con la Enee
Villanueva es de las pocas municipalidades del Valle de Sula cuya cuenta con la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Enee, se mantiene al día.
A principios del año pasado la alcaldía suscribió con la estatal un compromiso de pago sobre una deuda de 18 millones de lempiras, la cual se venía arrastrando desde años anteriores.
El convenio se efectuó con el desembolso de un millón de lempiras como abono a la deuda y una mensualidad de casi 200 mil lempiras.
En aquella ocasión el regidor Mauro Caballero indicó que una de las prioridades de la presente administración edilicia era honrar esa deuda con la empresa de energía para evitar poner en riesgo las finanzas de la municipalidad.
Caballero afirmó que el convenio consiste en el pago de 167 mil lempiras mensuales a la deuda en 40 cuotas.
Con esta cantidad la deuda de los 18 millones se reducirá a 11 millones, los cuales se refinanciarán con la Enee, siempre y cuando la municipalidad haya cumplido con las cuotas anteriores.
La alcaldesa Antonieta Botto también dijo que la municipalidad honra los pagos con los proveedores. Hasta el año antepasado la alcaldía mantenía con los proveedores una deuda de 47 millones de lempiras.