25/05/2022
01:01 AM

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Conferencia Episcopal pide un diálogo entre Xiomara Castro e involucrados en elección de directivas

Honduras enfrenta un cisma político por la elección paralela de Jorge Cálix y Luis Redondo como presidentes del Congreso Nacional.

Tegucigalpa, Honduras.

Los obispos de la Conferencia Episcopal de Honduras se pronunciaron este lunes a raíz de lo acaecido en torno a la elección de las dos juntas directivas del Congreso Nacional ayer domingo, desencadenando una nueva crisis política en el país.

“En los últimos días hemos visto cómo se han celebrado dos sesiones paralelas del Congreso Nacional por parte de los diputados electos el 28 de noviembre, para cumplir con su deber de elegir a las autoridades de dicho poder del Estado”, comenzó deiciendo la Conferencia Episcopal.

Los líderes de la iglesia católica, tras consultar con expertos en derecho nacional e internacional, concluyeron que los procedimientos utilizados implican vicios de nulidad, poniendo en riesgo un proceso que “se ha venido desarrollando en paz y respeto de la ley”.

Recordaron también que las delegaciones invitadas a la toma de posesión de la presidenta electa Xiomara Castro vienen como representantes de un Estado a otro Estado, no hacia una persona. Los obispos subrayaron la cita bíblica que refiere a que “todo reino dividido contra si mismo va a la ruina”.

La Conferencia Episcopal hizo un llamado al diálogo sincero y abierto, cuanto antes, entre la presidenta electa Xiomara Castro y los representantes de los dos grupos que aspiran a la presidencia del Congreso, para que puedan ponerse de acuerdo y encontrar un camino de solución que respete la ley, que devuelva la serenidad y la paz, en orden a celebrar el comienzo de un nuevo gobierno.

Remarcaron que el diálogo habrá de tener como objetivo la búsqueda y realización del mayor bien posible y equitativo de todos los hondureños y no los intereses de personas, grupos o partidos.

Apuntaron que la violencia de cualquier tipo, sea física o verbal, debe de desterrarse de la cultura hondureña, pues solo conduce al odio y al dolor.

“Este martes daremos inidio a la Novena en honor a la Santísima Virgen de Suyapa, exhortamos a todos los fieles cristianos para que oremos intensamente y pidamos con fe que se pueda superar esta crisis lo más pronto posible”, citó el comunicado firmado por el monseñor Ángel Garachana y el secretario general Emilio Duarte.

Simpatizantes de Libre invadieron el interior del Congreso Nacional para felicitar a la junta directiva encabezada por Luis Redondo.

El Congreso hondureño tiene dos presidentes que fueron votados en ceremonias separadas, profundizando una crisis política a tres días de la asunción de la presidenta electa de izquierda, Xiomara Castro, tiñendo de incertidumbre la toma de posesión.

19 diputados disidentes del partido de Castro, Libertad y Refundación (Libre), con apoyo de formaciones de derecha, eligieron a Jorge Cálix como presidente del Congreso en un centro social, de acuerdo con una lista proporcionada por el propio legislador.

En paralelo, parlamentarios de Libre leales a Castro y el Partido Salvador de Honduras (PSH) nombraron a Luis Redondo, de esta última formación y en el marco de un acuerdo entre ambos partidos, en el edificio del Congreso.

Castro había llegado a un acuerdo con el PSH para votar a Redondo, de esa formación, como titular del Congreso. Cálix, acusado de “traidor” por Castro, prometió sin embargo, trabajar por el programa de la presidenta electa, que debe asumir el gobierno el próximo jueves.

“Nuestra agenda legislativa tiene como prioridad hacer realidad el plan de gobierno de Xiomara Castro”, aseguró el parlamentario.

Números confusos

Centenares de simpatizantes de Libre se congregaran desde la noche del sábado frente a la sede del Congreso, convocados por Castro, en una vigilia que mantuvieron hasta el domingo.

Cálix argumentó que su juramentación tuvo lugar en un centro social porque el edificio Legislativo estaba rodeado los simpatizantes de Castro y temía por su seguridad.

Cálix dijo que logró el apoyo de 80 legisladores para presidir el parlamento. Habría recibido 44 votos del Partido Nacional (PN, derecha, del gobierno saliente), 15 del Partido Liberal (PL) y 19 de Libre, según listas proporcionadas por el diputado, lo que da un total de 78.

El sector de Castro dijo que Redondo recibió el voto de 96 legisladores, incluyendo suplentes. No obstante, es difícil corroborar los apoyos recibidos por el legislador del PSH, pues la votación fue a mano alzada en una caótica sesión desbordada por la presencia de simpatizantes.

Se requieren 65 votos para lograr la dirección del Congreso, la mitad más uno de los 128 escaños. La crisis estalló el viernes en una sesión en medio de golpes y gritos, cuando Cálix juró como presidente legislativo provisional, en desobediencia al pacto entre Libre y el PSH.

Los 19 diputados disidentes fueron expulsados de Libre.

¿Peligro o consolidación?

“Reconozco la presidencia del Congreso encabezada por el diputado Luis Redondo, le invito a mi juramentación junto al pueblo el 27 de enero”, escribió Castro en Twitter.

“Felicito a diputados que rechazan 12 años de redes de corrupción de JOH (el presidente actual Juan Orlando Hernández)”, añadió la mandataria electa, quien se presentó para felicitar a Redondo en la sede de un Congreso rodeado de seguidores.

Castro acusa a los disidentes de su partido de aliarse con el Partido Nacional para impedirle cumplir las transformaciones que prometió durante la campaña presidencial.

“Se viene una crisis de altas dimensiones, peligra que ni tome posesión Xiomara Castro”, afirmó el analista y profesor de Sociología de la Universidad Nacional, Eugenio Sosa.

Sin embargo, Raúl Pineda, analista y exdiputado del PN, consideró que “no está en riesgo la señora (Castro)” sino que “se está consolidando”.

En su primer discurso, Cálix fue contundente: “Mientras yo ostente la presidencia del primer poder del Estado no habrá ningún golpe de estado contra la presidenta electa”.

Respecto a la legalidad de la designación de Cálix, Sosa consideró que la votación de los disidentes fuera del Congreso tenía más diputados titulares, lo que le otorga “legalidad”, pero “Xiomara no va a cader. Ella va a reconocer a Redondo, va a mandar a publicar en La Gaceta los decretos aprobados por Redondo, el Ejecutivo es el que manda a publicar en La Gaceta”, explicó.

No obstante, una alta fuente judicial que pidió no ser identificada dijo que una juramentación de la mandataria ante Redondo “puede ser considerada ilegal”, pues la jura de Cálix el viernes “como presidente provisional fue avalada por un acta del ministro de Gobernación, Leonel Ayala, lo que le da legalidad”.

Castro ganó las elecciones el 28 de noviembre por abrumadora mayoría, gracias a una alianza con el PSH, a cambio de nominar a su candidato presidencial Salvador Nasralla como vicepresidente.

El Congreso quedó integrado por 50 diputados de Libre, 44 del PN (del actual presidente Juan Orlando Hernández), 22 del Partido Liberal (PL, derecha), 10 del PSH y dos de otros partidos.