El ataque racista a una menor ecuatoriana, registrado por una cámara de seguridad instalada en el vagón del metro de Barcelona, donde ocurrió, provocó duras reacciones, demandas de asociaciones para que se tipifique como delito y se cree una fiscalía antirracismo.
La Guardia Civil informó este martes de que el pasado 7 de octubre, una menor ecuatoriana fue brutalmente atacada en el metro barcelonés por un joven que luego fue detenido en un suburbio de la capital de Cataluña (noreste), gracias a la grabación de una cámara de seguridad instalada en el vagón.
En las imágenes, difundidas por diarios y telediarios, se aprecia cómo el agresor se acerca a la menor, le toca un pecho, le propina una patada sin dejar el teléfono móvil y le golpea con el puño en la cabeza poco antes de descender del vagón.
La joven, una ecuatoriana de 16 años, que fue amenazada de muerte por su origen, tiene miedo a salir de su casa desde que se produjo la agresión.
La asociación Movimiento contra la Intolerancia pidió a la Fiscalía que la agresión sea tratada como delito.
Tras sostener que el caso de la menor ecuatoriana es 'uno de las más de 4.000 casos de agresiones de este tipo que se producen en España, registrados en más de 200 municipios', exigió la creación de una Fiscalía específica contra la xenofobia, el racismo y los delitos de odio.
SOS Racisme condenó la agresión en un comunicado y añadió que 'manifestaciones de violencia racista como ésta no pueden quedar impunes en un Estado de derecho'.
El agresor, Sergi Xavier M., español de 21 años con antecedentes por robo con violencia, fue detenido el viernes pasado ante su domicilio de Santa Coloma, con la misma ropa que llevaba en el momento de la agresión y luego puesto en libertad.
Este martes, el agresor se escudó en que estaba 'muy borracho' y que nunca había tenido un comportamiento 'ni racista, ni nada', en declaraciones a periodistas que lo esperaban frente a su domicilio.
La asociación Movimiento contra la Intolerancia dijo que 'todas las comunidades autónomas sufren un crecimiento de la intolerancia xenófoba que se extiende a aspectos culturales, étnicos y religiosos'.
En cuanto a las plataformas utilizadas por los violentos para hacer visibles las agresiones, la organización alertó de que en España 'crece la hostilidad contra la inmigración en Internet'.
Existe 'miedo a denunciar' de muchos inmigrantes, de los sin techo, de los homosexuales y de otros colectivos 'vulnerables al odio de los intolerantes', lo que por otro lado 'dificulta el conocimiento del volumen real de las infracciones penales', puntualizó la ONG.
En cambio, la directora general de Integración de Inmigrantes, Estrella Rodríguez, destacó la rápida actuación de la Guardia Civil en la detención del agresor de la joven ecuatoriana y se congratuló que se hayan contextualizado los hechos como racistas. Sin embargo, estimó que 'es un hecho aislado'.