Aldea Capulín de Santa Rita.
“Madrugué para estar temprano a la cita de control de mi bebé, encuentro que está cerrado y no pude saber como evolucionó de cara al parto”, dijo en tono triste, Reina Rodríguez, habitante de la aldea Capulín de Santa Rita.
Ella es una de los casi 100 pacientes que acuden a diario al centro de salud y Materno Infantil de esta ciudad en busca de atención médica y que desde el lunes son afectados por una toma de esas instalaciones por parte del personal que reclama el pago de 18 meses de salarios atrasados.
Desde el pasado lunes, 14 empleados del Materno decretaron un paro de labores y tomas de esas instalaciones de manera indefinida en demanda para que la Secretaría de Salud les cancele su sueldo que no reciben desde enero de 2013.
Con la acción no solo están suspendidas las atenciones a las mujeres embarazadas, si no también a los pacientes que llegan al centro de salud Óscar Lara, ubicado en el mismo lugar, cuyo acceso está cerrado.
Después de preguntar a los manifestantes hasta cuándo van atender y escuchar de estos que no saben, la joven que será madre por primera vez se retiró de los portones y regresó a su casa en la referida comunidad ubicada en la parte alta de la montaña.
Santos López, auxiliar de enfermería, dijo que la toma es de manera indefinida hasta que el gobierno les cumpla con lo que se han ganado atendiendo los turnos en su puesto de trabajo.
“Ya tenemos 18 meses de estar laborando sin que nos hagan efectivo nuestro salario. Lamentamos que con esta medida los más afectados sean los pacientes, pero no aguantamos más”.
Agregó que Salud argumenta que los salarios de los 12 meses de 2013 es responsabilidad del gobierno anterior y no de este y ellos solo cancelarán lo que va de 2014. La falta de atención en ese centro asistencial obliga a los ciudadanos a trasladarse al hospital público de El Progreso, donde la situación no es nada buena, pues hace falta más médicos y no hay medicina.