San Pedro Sula, Honduras.

Pagar cada mes durante varios años por un servicio y el día que se necesita no recibir los beneficios completos de ese pago, es la indignante realidad que soportan impotentes miles de derechohabientes que cotizan con el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) en la zona norte.

En Honduras hay unos 600 mil afiliados al Seguro Social que no han dejado de aportar a la institución; pero debido a las malas administraciones, la entidad tiene una deuda de unos seis mil millones de lempiras en su mayoría con proveedores de medicamentos, según la comisión interventora que se nombró para sanear el instituto.

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Un ejemplo de esta realidad es lo que se vive en el hospital regional del Seguro Social de San Pedro Sula.

Como si no pertenecieran a ningún plan de seguridad social, como si no pagaran por él, muchos de los cotizantes tienen que comprar sus medicamentos haciendo milagros con sus finanzas, porque al llegar a las farmacias del IHSS simplemente les dicen “no hay”.

Varios de los derechohabientes recorren grandes distancias, vienen de otras ciudades buscando sus medicamentos; pero al final solo escuchan una vez más esa misma respuesta.

Las secuelas de la crisis que dejaron el saqueo a la institución y la avalancha de corrupción que arrastró por años al IHSS aún se sienten, pues el desabastecimiento en departamentos como cirugía, es escandaloso.

Un recorrido por las instalaciones del Seguro Social en San Pedro Sula reflejó que la situación del desabastecimiento de medicamentos es crítica.

Muchos pacientes están tan desesperados que al ver al equipo periodístico LA PRENSA en el centro asistencial, voluntariamente se acercaron para contar sus historias, para hacer público su grito de ayuda, de denuncia y para exigir un cambio.

Los casos son dramáticos, como el de Melvin Madrid, quien padece de epilepsia. Él viajó ayer desde Puerto Cortés al hospital regional del IHSS en San Pedro Sula para que le suministraran su medicamento anticonvulsivo, pero por octavo mes consecutivo, le dijeron que no lo tienen.

“Apenas gano el salario mínimo, y compro mi medicina y también otras para mi hijo. Ni sé cómo hago, solo Dios me hace seguir adelante, Él me cumple un milagro cada mes. La atención de la gente del Seguro es excelente, pero el problema es que desde hace ocho meses no me dan las pastillas que necesito”, afirmó Madrid.

El afiliado debe tomar dos veces al mes oxicodal, que es un anticonvulsivo que cuesta aproximadamente 800 lempiras. Con resignación dijo que ya ha gastado 12,800 lempiras en su medicina, ya que el IHSS no cumple con su deber de dársela.

Madrid manifestó que debe gastar también en viajar, porque no le dan información en las líneas de atención. “Antes yo llamaba por teléfono y me decían si había o no, pero ahora llamo, me contestan y solo me dicen ‘ya lo van a atender’, pero me dejan esperando hasta que se corta la llamada, y así pasa una y otra vez. Por eso tengo que venir desde Puerto Cortés. Además, perdí mi día de trabajo por venir”, indicó.

Con nobleza, Madrid expresó que quisiera que se solucionaran los problemas en el Seguro Social, no por él sino por aquellos que pueden morir por no poder comprar medicinas o materiales para su operación.

Según las estadísticas en el sitio web del IHSS, en San Pedro Sula el Seguro Social brindó 689,591 consultas externas durante el año anterior, en 2012 se dieron 768,691, o sea, casi 80 mil más.

En Tegucigalpa se dieron poco más de un millón (1,075,597) de consultas externas en 2013, y 1.2 millones en 2012. Sin tomar en cuenta atenciones en San Pedro Sula y la capital, en las otras 18 áreas en que el IHSS ofrece atención se dieron 851,428 consultas externas en 2013 y 946,258 en 2012.

Crisis

Otra caso que expone la realidad del hospital regional del IHSS en San Pedro Sula es el de Corixa Dalila Cruz Méndez, con 44 días de estar llegando al IHSS para estar junto a su hijo, Erick, de 28 años, que está en ortopedia por tener una luxación en la pierna izquierda y una fractura de cadera.

“Aquí hay excelentes médicos y enfermeras, pero desgraciadamente los fondos que pagamos al Seguro Social no son invertidos en medicinas ni en materiales. Llevo gastados 12,000 lempiras. Compré todo para la cirugía de mi hijo: gasas, alcohol, jabón, vendas, suero... En fin, compré todo. Si sigo diciendo lo que no hay aquí, no termino”, expresó.

Para empeorar la situación, su hijo fue infectado por una bacteria, por lo cual su madre tiene que comprarle ertapenem, medicamento de precio elevado.

Con las facturas que mostró la señora para comprobar las compras de medicamentos hechas cubrió la superficie de un escritorio, mientras otros afiliados afirmaban “yo también tuve que comprar mis medicinas”.

Cruz dio a conocer la extrema situación que enfrentan los cotizantes en el hospital regional por la escasez de materiales.

“Ayer (lunes pasado) a un señor le quitaron una placa y entre los que estábamos ahí tuvimos que hacer una colecta para darle el suero, el hilo... Pero los que no tienen quien les ayude, quedan a la mano de Dios para que los cure”, relató la señora, quien lamentó que no se tenga claro si realmente algún día el IHSS logrará brindar el servicio como debería.

Otro problema en el Seguro Social es la deuda por incapacidad o maternidades que tiene el instituto con varios afiliados.

Rosalina Fonseca es una de las afectadas, pues por ser paciente de oncología ha tenido que ausentarse de su empleo, pero el IHSS aún le debe el pago de varias incapacidades. “Son tres meses de salario del 2013 que no me ha pagado el Seguro Social. Los de 2014 sí me los han dado, pero los otros no”, dijo.

Mientras el equipo de Diario LA PRENSA recorría el hospital regional del IHSS, varias consultas estaban suspendidas porque no había energía eléctrica debido a un apagón en la zona.

Equipo de adorno

La falta de medicamentos no es la única carencia que padece el Seguro Social.

La doctora Elizabeth Nuñez, de la clínica periférica de Calpules en San Pedro Sula, reveló que prácticamente tienen un equipo de “adorno” debido a la falta de personal.

“En Calpules tenemos una unidad de radiodiagnóstico que se inauguró en octubre de 2012, pero nunca se ha usado porque entrenamos a la gente que usaría el equipo y cuando estaban listos no los contrataron. Eran ocho técnicos, cuatro para turno A y cuatro para turno B”, manifestó.

La unidad cuenta con un tomógrafo, equipo para imágenes de resonancia magnética, un mamógrafo. Todos en perfectas condiciones. También una máquina de rayos X en buen estado. “Si se usara este equipo ayudaría a desahogar el hospital regional. La utilidad que esta unidad puede dar es muy grande, esperamos que nos asignen el personal para que no se siga desperdiciando la oportunidad de usar estos recursos”, expresó.

Para abordar los problemas de abastecimiento de medicamentos y materiales, el equipo periodístico de LA PRENSA trató de hablar con José Juan Abastida, director médico del IHSS en San Pedro Sula, con quien se habló tanto en persona como por vía teléfono para solicitarle entrevista, pero él expresó que no podía atender por estar ocupado con sus obligaciones médicas.