La Ceiba, Honduras.

Las autoridades regionales del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Sanaa) se encuentran alarmados por los bajos niveles del caudal de agua del río Danto, principal afluente de captación para las bombas impulsadoras. Debido a este problema, han hecho un llamado a los más de 40,000 abonados con que cuenta el Sanaa en esta ciudad para que se preparen para almacenar agua, ya que se avecinan fuertes racionamientos del vital líquido.

“Es preocupante saber que vamos saliendo del invierno y ver los niveles tan bajos que quedaron del río Danto. Niveles incluso que no habíamos visto antes en otros momentos críticos. La preocupación es grave, y desde algunos años venimos mencionando que el río Danto podría desaparecer, como pasó con el río Perla, que quedó solo con sedimento y piedras”, apuntó Allan Espinal, subgerente del Sanaa.

“No podremos dar agua como normalmente lo hemos hecho. Estamos haciendo trabajos de limpieza de la parte de captación con maquinaria para dar agua en algunas horas a los abonados. Pedimos comprensión y paciencia y que economicen el agua cuando les llegue”, añadió Espinal.

Para el funcionario, la alternativa de los pozos ya no son una solución para la captación de agua, ya que, según estudios recientes, a muy poca distancia bajo tierra ya se encuentra agua salina.

Si bien no han hecho público un cuadro de los horarios de los racionamientos a los ciudadanos, lo cierto es que la escasez comenzó a sentirse desde hace más de dos semanas en los hogares ceibeños.

“Preocupa la situación, ya que desde hace casi un mes hemos visto que ya no nos llega agua como antes. En las noticias dicen que se debe a que el río Danto se está secando, y es lamentable. Las autoridades saben que esto siempre pasa en verano y no se preparan. Ahora solo queda ahorrar agua cuando la manden”, manifestó Regina Maldonado, una habitante del barrio Solares Nuevos.

La situación de falta de agua comienza a generar contaminación en ciertos centros educativos de La Ceiba, puesto que algunos alumnos no pueden hacer uso de los sanitarios y se encuentran permanentemente contaminados porque no hay agua.

“Hay contaminación en los servicios y es preocupante eso por las enfermedades. Los alumnos tienen que hacer sus necesidades y no pueden porque se encuentran que no hay agua y están demasiado sucios. Además de este problema, la bomba que llena el tanque se nos arruinó y necesitamos repararla”, aseguró Esmeralda Castro, directora de la escuela Guadalupe de Quezada.