La necesidad de crédito por parte de los hondureños y la alta cotización del oro en el mercado internacional están creando una nueva línea de exportación: las joyas que se entregan en prenda a cambio de efectivo y que son exportadas a Estados Unidos. Esto coloca a varias casas de empeño como las principales generadoras de divisas para el país.
Casi la mitad de las exportaciones de oro del año pasado fue por joyas entregadas por miles de hondureños necesitados de efectivo.
Credimás, paradójicamente, es de las 30 mayores exportadoras del país y una de las que registró los índices de crecimiento más altos en divisas generadas el año pasado, con un 127%
El llamado que el año pasado hizo la ex presidenta del Banco Central, Gabriela Núñez, al sector productivo del país para incrementar las exportaciones fue un clamor casi angustioso ante una balanza comercial sumamente negativa y en clara tendencia a continuar incrementándose.
Aunque el más reciente informe del Banco Central establece que las exportaciones durante el primer semestre del año se incrementaron en casi un 30 por ciento con respecto al mismo periodo de 2006, las importaciones aumentaron en un 60 por ciento.
Pero la ausencia de capacidad exportadora del país queda reflejada cuando se hace una revisión a la lista de las principales empresas que se dedican a la comercialización de bienes y servicios en el exterior, donde aparecen al menos cuatro que no producen nada, y que lo que venden a otros países son joyas de oro que adquieren en forma de prenda contra la entrega de un préstamo en efectivo a sus propietarios, es decir son casas de empeño.
Según la lista de las 1,000 empresas hondureñas con mayores exportaciones durante 2007 se descubre que las casas de empeño están enviando al exterior estos artículos que no son reclamados posteriormente por sus dueños, registrando importantes ingresos de divisas.
Sólo en el año 2007 al menos cuatro de estas empresas reportaron ingresos por exportación de joyas de oro cercanos a los 30 millones de dólares, es decir unos 600 millones de lempiras.
Sin embargo, la actividad no es nueva, según datos oficiales, algunas de estas casas de empeño están enviando los anillos, prendedores, aritos, cadenas, dijes y demás formas de joyería de oro al exterior, desde hace al menos cuatro años.
Debilidad
La empresa hondureña que ocupa la posición 26 como mayor generadora de divisas el año pasado fue una casa de empeños, Créditos Prendarios S.A., Credimás, que reportó exportaciones cercanas a los 16 millones de dólares gracias a la comercialización de las joyas que los prestatarios les entregaron como garantía de un préstamo.
En total, las casas de empeño exportaron el año pasado cerca de 30 millones de dólares en oro considerado como 'chatarra', porque el oro que se exportó no fue en lingotes ni en broza, sino en la forma de artículos de orfebrería.
Esta cantidad es casi la mitad de los 76 millones de dólares que, según el Banco Central, el país exportó en oro el año pasado, considerando dentro de esta cantidad las minas que extraen el material puro del subsuelo, es decir es una cantidad que rivaliza con la actividad industrial de trasnacionales que tienen años de estar realizando esta actividad en el país.
Según Virgilio Umanzor, Comisionado Nacional de Competitividad, la globalización económica representa amenazas pero también oportunidades para el país 'y en este caso se demuestra que compañías de no muy alto perfil en el negocio exportador, están teniendo logros importantes, en un rubro no muy dinámico en los últimos años, como es el minero.'
Aseguró que muchas otras actividades comerciales como ésta pueden tener la oportunidad de beneficiarse en el proceso de exportación, utilizando un poco de imaginación y creatividad.
Comparaciones
Por ejemplo, mientras Minerales de Occidente S. A. de C.V., Minosa, ubicada en el occidente del país, y propiedad de la compañía canadiense Toronto Yamana Gold, con su millonaria inversión en años de exploración, explotación, contratación de personal y demás gastos administrativos, logró exportar el año pasado 37 millones de dólares en oro, Credimas, con sólo dos años de exportaciones con su actividad prendaria, se las arregló para acercarse a la mitad de esa cantidad.
La otra mina que se dedica a la explotación de oro, Minerales Entremares, exportó el año pasado 31 millones de dólares con todos los riesgos que su actividad representa para el medio ambiente y la salud, que han sido ampliamente discutidos, pero la casa de empeños Efectioro, con sede principal en San Pedro Sula, reportó exportaciones de casi nueve millones de dólares, ubicándose como la empresa número 35 más importante del país en materia de comercialización externa.
Otra casa de empeño que figura en la lista de las primeras 100 mayores exportadoras de Honduras es la Casa de Empeño Antonio, ubicada en una humilde vivienda en Comayagüela, dos casas antes del Hotel Alcázar, cerca de los mercados.
Este negocio el año pasado logró enviar 3.8 millones de dólares en joyas de oro, para sumar más de 14 millones en los últimos 3 años.
También sobresale en esta categoría la empresa de la señora Delmis Silveria Sosa, que el año pasado reportó exportaciones por 1.1 millones de dólares, para sumar 3.8 millones de dólares en joyería variada en los últimos 3 años.
Cotización récord
La alta cotización que está teniendo el oro en el mercado internacional es un buen aliciente para que estas empresas - que anteriormente comercializaban internamente las prendas que no eran reclamadas por sus propietarios - se dediquen ahora a buscar compañías extranjeras que las acepten y posteriormente las fundan para hacer lingotes o para revenderlas en otros países como prendas de alto valor.
'Anteriormente se consideraban casi bisutería, no había mucha ganancia entre lo que se prestaba y lo que se podía recuperar con la venta, pero ahora el oro sube cada día y se vuelve más atractivo para su venta', aseguró un comerciante prendario que quiso mantener su nombre en el anonimato.
Por ejemplo, según la casa de cotización internacional Bloomberg, la onza troy de oro pasó de 444 dólares en 2005 a 600 dólares en 2006 y a 950 dólares el pasado 11 de julio, es decir, ha experimentado un crecimiento del 115 por ciento desde hace dos años y del 60 por ciento en los últimos 6 meses.
El año pasado Honduras exportó al exterior cerca de 100 mil onzas de oro, pero una gran cantidad de este volumen fue responsabilidad de las casas de empeño, ya que el precio en que se cotiza la llamada 'chatarra' del oro, es decir la que se vende en forma de joyería y no en lingotes, es al menos un 30 por ciento más bajo.
Se requiere mucho más producto para alcanzar a una cantidad tan alta de dinero como la reportada por estas empresas.
Dato
Minosa pasó de exportar 43 millones de dólares en oro en el 2006 a sólo 37 millones en 2007, bajando de la posición 6 a la 11 entre las mayores exportadoras del país.
Lo dijo
'La minería es una actividad económica muy importante, tenemos un enorme potencial minero, pero por malas experiencias y mal manejo del tema, se han visto entrampados en una discusión y dilema entre aprovechamiento y conservación ambiental, y esa discusión los ha hecho perder posiciones'.
Virgilio Umanzor
Comisionado de Competitividad
Casas de empeño se encuentran en pleno auge
Las casas de empeño reportan un crecimiento significativo como exportadores de alhajas.
Credimas exportó 2.6 millones de dólares en 2005, siete millones en 2006 y 15.6 millones en 2007, es decir un aumento exponencial de 500 por ciento en dos años y 127 por ciento en uno.
En tres años esta casa de crédito prendario ha exportado más de 25 millones de dólares en alhajas y paradójicamente de las primeras 30 empresas del país es de las que registró los índices más altos de crecimiento en las exportaciones.
Espectacular
Pero el crecimiento más espectacular en este apartado lo tiene Efectioro.
En 2006, su primer año en estas lides, exportó 417 mil dólares en oro, pero en 2007 superó los 8.5 millones, es decir un aumento de 1,950 por ciento, que ya lo desearan muchas industrias del país.
Sin embargo, el aspecto social de esta actividad es aún mucho más importante, porque los 30 millones de dólares en joyas que las casas de empeño exportaron el año pasado son artículos que miles de hondureños tuvieron que entregar a cambio de dinero en efectivo, ya sea para pagar deudas, para invertir o para realizar compras de oportunidad.