San Pedro Sula, Honduras.

A dos años de estar al frente de la Municipalidad de San Pedro Sula, Armando Calidonio asegura que está al día con los compromisos.

Señala que el gran problema es la deuda heredada por administraciones anteriores, que ronda los L500 millones. Por ello se requieren recursos frescos para saldarla.

El alcalde habla con LA PRENSA sobre su plan de trabajo, aciertos y desaciertos.

¿Cuáles han sido sus logros en estos dos años de gobierno?

Hemos tenido que estructurar todo. Algo importante es el alivio de las finanzas municipales, una estructura eficiente que fue validada por consultores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Trabajamos fuerte en la reducción de gastos, se bajaron y optimizaron. La modernización tecnológica es positiva y el enfoque es que cada centavo es inversión. Se ha mejorado en la selección de personal.

¿Se incrementaron los ingresos?

Claro, de L1,396 millones en 2013 pasamos a L1,600 millones en 2014. Este año cerraremos con L1,900 millones. Se ha visto un aumento y ese es uno de los objetivos.

¿Ha reducido la deuda municipal?

Es otro de los logros de esta administración. Se depuró la deuda y se sanearon las finanzas municipales con recursos municipales. La depuración de cuentas se hizo con nuestro propio esfuerzo. Se han fortalecido las unidades generadoras de ingresos y somos detallistas con los presupuestos y costos.

¿Cuáles son sus grandes retos?

Hay muchos, pero hay uno muy importante: cambiar la actitud del sampedrano. Necesitamos ser más positivos y conscientes de nuestras obligaciones.

¿Qué autocrítica le hace a su gestión?

Eso le corresponde a la gente. Tenemos un plan y se ha logrado en más de un 90%. No me he guardado nada. Tengo un gran equipo de trabajo. Ahora, los empleados visten camisas con logos de la alcaldía y sienten orgullo.

¿Con cuántos empleados trabaja?

Lo importante no es la cantidad, sino que seamos eficientes y podamos pagarlos. Comparamos el gasto de planilla con los ingresos y ahí decidimos si se debe bajar. En 2013, el porcentaje de la planilla mensual contra los ingresos fue de 2.76%; en 2014 se bajó a 2.56%, y en 2015, a 2.48%. El porcentaje del gasto va bajando. Los próximos dos años tenemos que ser eficientes.

¿Qué tan funcional es el nuevo organigrama de gerencias por superintendencias?

Me siento cómodo y contento. Los diez gerentes están enfocados en el día a día. Somos la única Municipalidad en Honduras que tiene la dirección de planificación en gestión por resultados y que funciona. El próximo año tendremos la gerencia de competitividad.

Foto: La Prensa

La construcción de la trocha sur de la 27 calle es uno de los proyectos que se está desarrollando en el sureste de la ciudad. Armando Calidonio dice que en 2016 la inversión en obras superará los L1,000 millones.
¿Ya está erradicada la corrupción en la alcaldía?

Soy el único alcalde que he hecho lo que tiene que hacer. Fuimos de frente. No solo hay una persona en la cárcel, sino que tenemos doce exfuncionarios denunciados. Hay que vigilar todos los días. A mí no me temblará la mano porque yo a nadie mando a que haga cosas irregulares. Hay gente que puede cometer un error, pero un acto de corrupción es un horror. Hemos prevenido tres atentados por el problema de corrupción en la Municipalidad porque se trata de grupos fuertes y gente que a veces uno se encuentra en los mejores restaurantes. Ha habido malas costumbres, pues hay grupos que han querido manipular y manejar la alcaldía y no quieren respetar las reglas.

¿En qué quedaron las intervenciones?

Catastro es un ejemplo de ello. Ya se dio un cambio, no se puede todo de un solo. La Procuraduría, mediante un esquema que tenemos de una dirección de asesorías, también ha mejorado. Tenemos tres dimensiones para ver los temas y luego el trabajo en equipo.

Se han ganado demandas laborales. La demanda de Ada Muñoz se ganó, igual que con el predio del mercado. Seguimos los procesos que corresponden, y ya se dieron cuenta de que si se meten con la Municipalidad hoy no es como pegarle una patada a un borracho, como decían antes.

La empresa privada se queja de que no hay obras grandes en la ciudad, ¿qué les dice?

Tenemos 15 años de no pagar lo correcto, y ahora que se hizo una actualización, ellos hicieron una estrategia para no pagar, en vez de hacer lo contrario.

Las obras se hacen con dinero, no con aplausos o abrazos. Son 15 años de no pagar lo correcto, son los 15 de retraso que tiene la ciudad.

¿Qué tiene que cumplir Aguas de San Pedro en 2016?

Aguas de San Pedro depende de la Unidad de Concesiones, no de mí. Hay una estructura. Lo que yo quiero es que trabajen. El espíritu de la concesionaria era porque la ciudad no tenía la capacidad de poner las plantas de tratamiento, fue por eso, no por manejar el agua. Lo que tienen que hacer es trabajar y cumplir con el contrato.

¿Fortalecerá la Unidad de Concesiones?

Lo estamos haciendo. Se ha contratado a una nueva persona para que dirija y se contratará a dos más porque nos estamos preparando. Esta dirección tendrá que ver lo referente a Aguas de San Pedro, Sulambiente, mercados, estacionamientos y APP que surjan.

¿Qué implicación tendrá para la población la entrada en vigencia de Sulambiente?

Solo positivas. A pesar del esfuerzo que han hecho los contratistas, la infraestructura que hay para esto no es la adecuada. Con el nuevo contrato habrá mayor eficiencia, no habrá alza, pues el Plan de Arbitrios queda igual.

¿Cuándo empezará a trabajar Sulambiente?

El problema de estos contratos, que se hicieron hace 15 años, es que tienen rengloncitos que se tienen que ver.

Quiero tener todo bien documentado para finiquitar, ya que no voy a pagar un centavo más por problemas legales. Se les va a dar la orden de inicio; ellos dicen que dependiendo del proveedor pueden tardarse de cuatro a seis meses para empezar. Espero dar la orden de inicio este mes o a inicios del otro año, lo que indica que comenzarían a operar a mediados de 2016.

¿Cuánto sigue pagando la alcaldía en préstamos?

Pagamos L17 millones mensuales. Antes de la readecuación eran L32 millones, por ello es que pedimos fondos frescos que no nos autorizaron; con eso hubiésemos pagado deudas viejas. Necesitamos L500 millones para pagar deudas heredadas porque no generamos ni un centavo de deuda. Pagamos L100 millones el primer año. Este año, más de L100 millones.