Dos leyes antitabaco, una federal que permite zonas aisladas para fumadoras, y una local, que sólo regiría en la capital, y que establece cero tolerancia a los consumidores de tabaco, fueron aprobadas ayer en México y su contradicción puede generar una controversia constitucional.
Mientras en el parlamento de la Ciudad de México los diputados aprobaban por 44 votos a favor, 14 en contra y dos abstenciones una ley local que prohibe fumar en todo espacio público, en el Senado se votó otra, con 101 a favor, cinco en contra y dos abstenciones, que autoriza zonas asiladas para fumadores.
Más estrictos
La severa ley incluye prisión por un día y medio y multas por hasta mil 500 pesos para quienes insistan en fumar en lugares públicos cerrados y de 131 mil 425 pesos para los dueños de los sitios que lo permitan.
Según el legislador capitalino Jorge Díaz Cuervo, quien se opuso a esta ley, la legislación de la capital será objeto de una controversia constitucional dado que una ley local no puede estar por encima de una federal.
Plan
Los defensores de la norma señalaron que ocho de cada diez personas están de acuerdo con la ley.