Futuro de niñas hondureñas es incierto tras 3 meses de Eta e Iota, dice ONG

En el tema educativo, el futuro de miles de niños y niñas está en "vilo".

Fotografía del 30 de noviembre de 2020 de una niña que juega en aguas estancadas dejadas por las inundaciones causadas por las tormentas tropicales Eta y Iota en la comunidad de Omonita al norte de Honduras.
Fotografía del 30 de noviembre de 2020 de una niña que juega en aguas estancadas dejadas por las inundaciones causadas por las tormentas tropicales Eta y Iota en la comunidad de Omonita al norte de Honduras. /

Tegucigalpa, Honduras

El futuro de miles de niñas hondureñas es "incierto" y se encuentra en "alto riesgo" debido a la destrucción de escuelas tras el paso de las tormentas tropicales Eta e Iota, en noviembre pasado, y las condiciones "precarias" de salud, advirtió este martes la ONG Plan Internacional.

"Con más de 500 escuelas destruidas o dañadas, unas 96.000 personas aun en albergadas, con caravanas de migrantes en búsqueda de mejores condiciones de vida y con circunstancias de salud precarias, el futuro de las niñas en Honduras se encuentra en alto riesgo", indicó la organización humanitaria en un comunicado.

En el tema educativo, el futuro de miles de niños y niñas está en "vilo", pues según datos oficiales, más de 500 centros educativos fueron destruidos o parcialmente dañados por las tormentas, lo que, sumado a la suspensión de clases por la pandemia de covid-19, podría provocar "una alta deserción escolar y retrasar más el retorno a las aulas", señaló.

"La cuarentena que se dio por la pandemia ya puso a las niñas en una situación crítica frente a su continuidad educativa. Sabemos que la violencia basada en género, incluyendo la violencia sexual contra las niñas se da en sus entornos cercanos, en donde estaban encerradas", dijo la directora interina de Plan Internacional Honduras, Carmen Amaya.

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El confinamiento también aumentó las "responsabilidades de trabajo de cuidados, los posibles embarazos precoces y no deseados, así como el posible incremento de matrimonios y uniones infantiles, tempranas y forzadas", lo cual hacía "presagiar una gran deserción escolar de las niñas una vez las escuelas reabrieran", añadió.

Después del paso de Eta e Iota "el riesgo es mucho mayor porque no hay escuelas donde retornar, ya que muchas están destruidas”, subrayó Amaya.

Más de 96,000 personas continúan en albergues temporales tras perder su hogar o porque sus comunidades quedaron incomunicadas por las inundaciones, agregó Plan Internacional, con sede en Panamá.

"Esto implica un riesgo de protección muy alto, ya que las niñas y mujeres jóvenes se encuentran mucho más expuestas en estos lugares, en especial porque viven en condiciones inapropiadas, carecen de bienes básicos como alimentos, agua para tomar o para asearse, artículos de higiene menstrual y además están expuestas a acoso y abuso sexual", destacó.

MIGRAR O QUEDARSE

La pobreza y los problemas como el desempleo y la falta de acceso a servicios básicos se "han profundizado" luego de esta crisis por los fenómenos naturales, que dejaron casi un centenar de muertos en el país, y han incentivado la migración de personas en búsqueda de nuevas oportunidades, alertó la ONG.

“Para muchísimas niñas quedarse implica hacerlo en una situación de extrema vulnerabilidad, más para quienes su única opción es quedarse en albergues donde sabemos se han dado casos de abusos sexuales", subrayó Amaya.

Aseguró además que para las niñas que deciden migrar, solas o acompañadas, "el camino tampoco es fácil", ya que "migrar supone no solo dejar la escuela sino exponerse a múltiples formas de violencia contra ellas – violencia sexual, trata o tráfico – a lo largo de la ruta con poca o nula protección y respuesta de los Estados y llegar a un destino incierto”.

Las tormentas tropicales afectaron a cerca de 4 millones de los 9,3 millones de habitantes de Honduras y, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), las pérdidas económicas se estiman en 1.800 millones de dólares.

Plan International hizo un llamamiento a las autoridades hondureñas a "dar prioridad y atender los problemas que afectan a la niñez, principalmente a las niñas", para que tengan "un futuro mejor donde tengan acceso a educación de calidad, recuperación de medios de vida, acceso a vivienda digna y puedan vivir libres de violencia, acoso y abuso sexual", en el contexto de la emergencia por las tormentas tropicales.

La Prensa