Concluyen descargas controladas de agua y cierran compuertas de El Cajón

Las descargas en la represa se reactivaron el pasado 20 de noviembre antes del impacto de Iota, pero se extendieron debido a las condiciones del clima y niveles de los afluentes.

El nivel óptimo de operación de El Cajón es de una cota de 285 metros sobre el nivel del mar.
El nivel óptimo de operación de El Cajón es de una cota de 285 metros sobre el nivel del mar.

San Pedro Sula, Cortés.

Este martes a las 10:00 am concluyó la segunda fase de descargas mínimas y controladas de agua en la Central Hidroeléctrica Francisco Morazán, más conocida como El Cajón.

El motivo del cierre de las compuertas es debido a que se logró el equilibrio de lo que entra y sale de agua de la represa. La cota hasta las 11:00 am fue de 288.60 msnm, ya que el aporte de los afluentes al embalse disminuyó aproximadamente 300 metros cúbicos por segundo.

Fue el 20 de noviembre que la Junta Interventora de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) anunció en conferencia de prensa que se harían nuevamente las descargas porque los niveles de agua de los ríos Ulúa y Humuya, aguas abajo del embalse, se redujeron considerablemente, esto fue como una movida estratégica previo al impacto de la tormenta Iota al país.

Dato
La primera etapa de descargas en El Cajón fue el 14 de noviembre luego de los daños ocasionados en el país por parte de la tormenta tropical Eta.

Sandra Matute, jefa de Relaciones Públicas de la estatal Enee, manifestó a LA PRENSA que con esta segunda etapa de descargas se logró el equilibrio. "Inicialmente se dijo que las descargas iban a ser de 48 horas o más, pero se extendieron por los cambios del clima y condiciones de los ríos; estas siempre fueron mínimas y controladas", aclaró.

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Matute recalcó que la extensión de las descargas se debió a que se liberaba menos agua de lo que entraba, los que los orilló a mantener dichas operaciones. "Se tomó la decisión de cerrar las puertas independientemente del frente frío, ya nos comunicamos con Copeco y todo parece indicar que no habrá más fuerza de agua de lo normal en El Cajón", detalló.

La portavoz enfatizó que en este momento El Cajón no representa ningún riesgo para quienes viven en el Valle de Sula, pero remarcó sobre la importancia a estar siempre alertas.

"La represa es más bien un aliado en momentos difíciles de la población, cerramos las compuertas porque tenemos ya la capacidad para retener el agua, y en caso de que los pronósticos realmente cambiaran, estamos en la obligación de informar las nuevas decisiones a través de la Interventora", concluyó.

La Enee puntualizó que ahora se cumplen tres objetivos estratégicos para los que fue construido El Cajón: generar energía, mantener la constancia del caudal del río Ulúa en temporada de verano y mitigar el impacto de inundaciones en el Valle de Sula.

Durante el paso de la tormenta tropical Eta, El Cajón retuvo más de 1,000 millones de metros cúbicos de agua y con Iota cerca de 400 millones de metros cúbicos.

En tanto, Luis Dacosta, hidromensor de la Comisión Ejecutiva del Valle de Sula, comentó que "el frío estará dejando precipitaciones sobre todo en el nor-occidente, pero no tan significativas como cuando Eta y Iota. Lo positivo en este momento es que los niveles de las cuencas han bajado y se pueden manejar".

Mencionó también que los suelos en la zona baja del Valle de Sula siguen saturados y aún hay aguas estancadas, pero aseguró que las operaciones especiales de retiro continúan activas.

"Vamos a seguir en monitoreo, ya que los modelos de pronósticos dicen que habrá altos acumulados de lluvia, eso nos da la pauta que los ríos podrían crecer, pero no será como las veces anteriores", afirmó.

"Se entiende la situación de emergencia que en este momento la población del Valle de Sula está viviendo, por lo que estamos trabajando para dar respuesta y recuperar los bordos de contención, pero por ahora no es fácil", añadió el experto.

En alerta roja

La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) ratificó ayer lunes en la noche la alerta roja por la llegada un frente frío al país. La autoridades indicaron que se estarán presentando los máximos acumulados para los departamentos de Cortés, Atlántida, Islas de la Bahía, Colón y norte de Yoro.

De acuerdo con el análisis del Centro Nacional de Etudios Atomsféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), el frío que entró esta madrugada se desplazará a lo largo de la costa Caribe por un período de 36 horas.

Este frente frío y la masa de aire que lo acompaña producirán cielos nublados y bajas temperaturas en la mayor parte del territorio nacional. Habrá lluvias de 250 milímetros en las montañas de Atlántida, de 200 milímetros en la sierra de Omoa y en las montañas de Colón, así como de 50 milímetros en las montañas del occidente.

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El frío y las lluvias comenzaron a sentirse desde la madrugada de este martes, sobre todo en aquellos departamentos bajo alerta.

El viento fresco soplará del norte y noroeste hasta el miércoles por la tarde, con velocidades medias de 20 a 30 km/h en gran parte del territorio hondureño y rachas de 40 km/h. Se registrará un oleaje alterado en el Mar Caribe con alturas de 4 a 6 pies y máximos de 8 pies, especialmente por la tarde del martes y la mañana del miércoles, mientras que en el Golfo de Fonseca se pronostican olas de 2 a 4 pies.

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Copeco recordó a las alcaldías y sus comités de emergencia, que en alerta roja los protocolos mandan a realizar evacuaciones obligatorias de todas las zonas con riesgo a inundaciones, desbordamientos de caudales de ríos y deslizamientos.

A la población que permanece alojada en los albergues se les solicitó evitar retornar a las zonas impactadas por el paso de las tormentas Eta y Iota, ya que las precipitaciones podrían constribuir a mantener los niveles de inundación.

También se pidió a la Dirección Nacional de Marina Mercante adoptar las medidas preventivas con respect a la actividad marítima de las pequeñas y medianas embarcaciones a fin de proteger la vida de la tripulación y viajeros.

La Prensa