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Honduras: arrecia llegada de deportados expres

Carlos Díaz, oriundo de Olancho, tenía casi tres décadas en la nación del norte.

Ayer llegaron a San Pedro Sula 347 deportados de los 2,000 exprés que se esperan
Ayer llegaron a San Pedro Sula 347 deportados de los 2,000 exprés que se esperan

San Pedro Sula, Honduras.

Ayer llegaron dos vuelos con 198 compatriotas deportados de Estados Unidos y cuatro buses con 149 migrantes procedentes de distintas ciudades de México. Ellos son parte de las deportaciones exprés.

Entre rostros cansados y los emotivos abrazos de reencuentro con familiares, Carlos Díaz (de 47 años) llegó al país vistiendo una camiseta azul con la frase ICE Detainee en su espalda, prenda que lo distinguió como preso durante un mes en un centro de detención en Dallas, Texas. En sus manos sostenía un morral rojo, en donde más que alimentos cargaba los documentos más importantes que le recuerdan sus 27 años viviendo en Estados Unidos.

Y es que Carlos Díaz, oriundo de Olancho, tenía casi tres décadas en la nación del norte, a la que llegó con tan solo 18 años.

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Me dediqué a trabajar en EEUU. Mi esposa e hijos se quedaron allá

Carlos Díaz, hondureño deportado
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Carlos Díaz se muestra positivo pese a haber dejado a su familia en Estados Unidos.

Retornados.

Carlos Díaz se muestra positivo pese a haber dejado a su familia en Estados Unidos. Junto a él llegaron 346 personas. Fotos: Moisés Valenzuela

Pese a las duras políticas migratorias que lo separan de su esposa e hijos, quienes quedaron en el norte, Díaz asegura un poco nostálgico sentirse “orgulloso” pues en su estancia en la unión americana logró sus sueños de juventud convirtiéndose en un comerciante y formando una linda familia.

El hondureño al ser deportado dejó la empresa que creó dedicada a la perforación de pozos por medio de la cual generó 18 empleos y sacó adelante a su hogar.

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Junto a él llegaron 346 personas. Fotos: Moisés Valenzuela

“No tengo vergüenza, puse en alto el nombre de mi país, logré cumplir mis sueños. No todos los que venimos deportados somos delincuentes”. Dijo que en sus 27 años viviendo allá “no es tan fácil” conseguir documentos, “solo casándome y a mi esposa me la llevé de Honduras”. El hondureño fue detenido cuando conducía, pues su licencia estaba vencida. La Policía compartió información con el ICE y lo fueron a buscar a su vivienda.

Díaz esperará que sus hijos lo pidan oficialmente, pero por ahora aprovechará su tiempo trabajando en la ganadería en Olancho.

Hasta ayer las autoridades de migración reportaban 79,542 deportados, de los cuales 20,912 son niños. Se espera que en este fin de semana arriben cientos de migrantes.