Diabéticos e hipertensos, los más expuestos a sufrir un infarto cerebral

Médicos disertan sobre temas de emergencia en Congreso del Hospital del Valle en el Copantl.

Diversos temas están siendo impartidos en el III Congreso de Emergencias.
Diversos temas están siendo impartidos en el III Congreso de Emergencias.

San Pedro Sula, Honduras.

Miles de sampedranos son afectados cada año por el infarto cerebral, que se constituye como la tercera causa que acaba con la vida de una persona cada cuatro segundos en el mundo.

Hoy se conmemora el día mundial contra este padecimiento y, en dentro del III Congreso Internacional de Urgencias Médicas celebrado en la Capital Industrial, especialistas de varios países disertaron ayer sobre los factores de riesgo de sufrirlo, y sobre la importancia de tratar rápido al paciente luego de un cuadro para evitar daños a largo plazo.

El neurólogo Nelson Chinchilla indicó que miles de personas son afectadas en el país por el infarto cerebral cada año. Al igual que el infarto del miocardio (cardiaco), en la mayoría de casos las arterias del cerebro se tapan de grasa y hay un derrame. Puede suceder también por arritmias cardiacas que forman coágulos que suben por el torrente a las arterias cerebrales y por el consumo desmedido de alcohol y drogas.

Por factor de riesgo, las personas que están más propensas a sufrirlo son las que padecen hipertensión, diabetes, sobrepeso, alcoholismo o las que están sometidas constantemente a estrés físico y mental.

“Controlar los factores disminuye el riesgo de padecer. Los síntomas se manifestarán dependiendo del área del cerebro que está afectada. Se puede paralizar la mitad del cuerpo, ceguera de un ojo, adormecimiento, fallo del equilibro corporal, caminado irregular, pérdida de la comprensión y emisión del lenguaje”, dijo.

Ariel Ramírez, neurólogo de Guatemala, agregó que es necesario que al comenzar las manifestaciones, como parálisis, se debe llevar rápido al paciente al centro hospitalario para recibir medicamento intravenoso que deshace los coágulos. Las primeras cuatro horas son vitales para tratar el mal y evitar los daños permanentes.

“Es necesarios que las primeras personas como los paramédicos estén capacitados para detectar y llevar al afectado rápido al hospital”.

La Prensa