La higiene y buena nutrición ayudan a prevenir la neumonía

Un sistema inmune fortalecido ayuda a combatir los virus y bacterias. Los bebés y adultos mayores de 65 años son los más vulnerables, explicó el neumólogo Arnaldo Sarabia.

La neumonía puede tratarse con antibióticos recetados en centros de salud. Se aconseja internar a los pacientes lactantes, de tercera edad y casos muy graves para prevenir la muerte.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de su sitio web, explica que “la neumonía es un tipo de infección respiratoria aguda que afecta a los pulmones. Estos están formados por pequeños sacos, llamados alvéolos, que (en las personas sanas) se llenan de aire al respirar.

Los alvéolos de los enfermos de neumonía están llenos de pus y líquido, lo que hace dolorosa la respiración y limita la absorción de oxígeno”.

El neumólogo Juan Pablo Salisbury explicó a AFP que el principal origen de la neumonía es infeccioso, pudiendo ser viral y bacteriano. “La principal vía de llegada de los patógenos es la inhalación de pequeñas gotitas que se aerolizan.

Existen también otros mecanismos más infrecuentes como la aspirativa de contenido de la boca (flora orofaríngea), contenido gástrico o también por vía de llegada hematógena desde una infección a distancia”.

Entre los virus, bacterias y hongos más comunes que provocan la neumonía, la OMS destaca los siguientes: Streptococcus pneumoniae: la causa más común de neumonía bacteriana en niños.Haemophilus influenzae de tipo b (Hib): la segunda causa más común de neumonía bacteriana. }

El virus sincitial respiratorio: es la causa más frecuente de neumonía vírica.Pneumocystis jiroveci: es una causa importante de neumonía en niños menores de seis meses con VIH/SIDA, responsable de al menos uno de cada cuatro fallecimientos de lactantes seropositivos al VIH.

El sistema inmune de los niños puede debilitarse por mala alimentación, sobre todo en los que no han tenido lactancia materna exclusiva.

Síntomas.

La neumonía suele iniciar como una gripe común, luego aparecen otros síntomas como respiración rápida o dificultosa, tos, fiebre, escalofríos,pérdida de apetito y sibilancia (más común en infecciones víricas).

En casos de neumonía grave puede haber un tiraje subcostal; es decir, depresión o retracción de la parte inferior del tórax durante la inspiración (en una persona sana, el pecho se expande durante la inspiración).

En lactantes, la neumonía puede ocasionar incapacidad para consumir alimentos o líquidos, así como pérdida de consciencia, hipotermia y convulsiones.Para un diagnóstico correcto, suelen hacerse radiografías de tórax y análisis de sangre.

En algunos casos, puede ser necesario realizar una tomografía computarizada o una aspiración de líquido pulmonar para obtener más información.

Prevención

Los bebés y adultos mayores de 65 años son los más vulnerables, explicó el neumólogo Arnaldo Sarabia, para reducir el riesgo de enfermar por neumonía, debe lavarse las manos con frecuencia, no fumar y mantener el sistema inmunitario saludable con una dieta equilibrada y actividad física regular.

Las vacunas pueden ayudar a prevenir la neumonía causada por bacterias llamadas neumococos o por el virus de la gripe. Los vacunados suelen tener una mejor respuesta ante la llegada de una neumonía.

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El 12 de noviembre se celebra el Día Mundial contra la Neumonía, con el fin de sensibilizar acerca del problema de salud pública que este constituye y prevenir la muerte.