El horrendo crimen por el que EEUU pidió en extradición al hondureño Héctor Paguada
Héctor Vicente Paguada Paguada fue detenido en Sabá, Colón, y es solicitado en extradición por las autoridades estadounidenses
- Actualizado: 08 de noviembre de 2026 a las 13:58 -
El hondureño Héctor Vicente Paguada Paguada fue detenido en el municipio de Sabá, departamento de Colón, y es solicitado en extradición por Estados Unidos por su presunta participación en el asesinato de dos mujeres en Irving, Texas, ocurrido en 2024.
El arresto se ejecutó ayer sábado durante un operativo del Ministerio Público, a través de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic). El detenido es originario de Manto, Olancho, y tiene un requerimiento formal de extradición presentado por las autoridades estadounidenses.
Paguada Paguada es señalado como sospechoso de haber cometido el doble crimen en perjuicio de Juana Medina Rodríguez, de 55 años, y su hija Nayeli Bolaños Medina, de 23, ambas de nacionalidad salvadoreña.
De acuerdo con las investigaciones de la Policía de Irving, el hecho violento se registró el 19 de enero de 2024, alrededor de las 9:00 de la noche, en la cuadra 2000 de W. Irving Boulevard, donde los agentes atendieron un reporte de disparos.
Al llegar al lugar, los policías encontraron a las dos mujeres con heridas de bala. Medina Rodríguez falleció en la escena, mientras que su hija fue trasladada de emergencia a un centro hospitalario, donde murió posteriormente debido a la gravedad de sus lesiones.
Las autoridades estadounidenses indicaron que el ataque ocurrió frente al hijo de cinco años de una de las víctimas. Además, establecieron que el sospechoso conocía a las dos mujeres, aunque no se había determinado qué motivó el tiroteo que terminó con sus vidas.
Según las indagaciones, Paguada Paguada disparó varias veces contra las víctimas y posteriormente escapó de Estados Unidos con destino a Honduras para evadir a las autoridades que lo buscaban por el doble asesinato.
Ante su desaparición, el Buró Federal de Investigaciones (FBI, siglas en inglés) ofreció una recompensa de 50,000 dólares a cambio de información que permitiera establecer su paradero y avanzar en la investigación del caso.
En el desarrollo de las pesquisas, también fueron arrestadas otras personas que presuntamente colaboraron para facilitar la salida del principal sospechoso de territorio estadounidense y su posterior llegada a Honduras.
La captura del hondureño se produjo casi dos años después del doble asesinato, tras las diligencias de investigación que permitieron ubicarlo en Sabá, Colón. Ahora deberá desarrollarse el procedimiento correspondiente para atender la solicitud de extradición presentada por Estados Unidos.