Exceso de velocidad e imprudencia: solicitan detención judicial contra conductor de grúa por tragedia en la CA-5
La Fiscalía solicitará la medida cautelar de detención judicial contra el conductor durante la audiencia de declaración de imputado que se celebrará en las siguientes horas
- Actualizado: 19 de junio de 2026 a las 07:39 -
Tras la tragedia en la que murieron siete agentes de la Policía Nacional y otras 29 personas resultaron lesionadas en el kilómetro 51 de la carretera CA-5 —a la altura de El Rodeo, La Villa de San Antonio, Comayagua—, el Ministerio Público (MP), a través de la Fiscalía de Comayagua, presentó un requerimiento fiscal en contra del conductor de la grúa involucrada en el accidente.
De acuerdo con el informe del MP, los hechos han sido calificados como constitutivos de los delitos de homicidio imprudente, lesiones imprudentes, daños imprudentes y conducción temeraria. Además, se solicita la imposición de la medida cautelar de detención judicial en contra del conductor de 40 años, originario de Choloma, Cortés, pero su identidad no ha sido revelada.
Según las investigaciones dirigidas técnica y jurídicamente por el MP, el hecho sucedió cuando una grúa marca Freightliner, que se desplazaba en dirección de Tegucigalpa hacia San Pedro Sula, circulaba a una velocidad considerada no prudente en una zona de curva y pendiente descendente.
Esta situación, según el reporte del MP, provocó que el conductor perdiera el dominio y control del vehículo, volcándose e invadiendo el carril contrario. Allí impactó inicialmente contra un autobús propiedad de la Secretaría de Seguridad —en el cual se transportaban los oficiales— y, posteriormente, contra un vehículo tipo cabezal.
Tras el impacto, fallecieron Nelson Emilio Sosa Torres, Nora Xiomara Mejía Zúñiga, Delmis Maritza Espinoza Cornejo, Yorbic Adony Vallecillo Salgado, Dulce María Suárez Izaguirre, Esmelin Yolibeth Herrera y Keylin Anabeli Benavides Rodríguez.
También, 29 personas sufrieron lesiones y fueron trasladadas a centros asistenciales de Comayagua y Tegucigalpa para recibir atención médica. Aunque varios de ellos recibieron el alta médica ayer, otros permanecen internados.
La conducta imprudente atribuida al conductor de la grúa fue determinante en la ocurrencia del siniestro, el cual también ocasionó cuantiosos daños materiales, incluyendo la pérdida total del autobús asignado a la Policía Nacional. En virtud de los hallazgos técnicos y periciales recabados, el MP inició la acción penal en contra del detenido.
El accidente ocurrió cuando el personal policial regresaba hacia Tegucigalpa luego de haber viajado a Comayagua para retirar indumentaria institucional.
Ayer, en medio de profundas escenas de dolor y consternación, los restos mortales de los siete agentes fueron recibidos en las instalaciones de la Unidad Metropolitana de Prevención Número 7 de Danlí, donde sus compañeros y familiares les rindieron guardia de honor y fueron velados durante algunas horas, antes de ser entregados de forma definitiva a sus parientes para sus respectivas honras fúnebres y su posterior cristiana sepultura.
Las autoridades continúan con las diligencias para esclarecer completamente el hecho y determinar si existen otras responsabilidades administrativas o penales relacionadas con la operación de la grúa. Imagen de los siete oficiales muertos en el accidente.