Hermano de Rina Leal era padre de futbolista del Motagua
El futbolista Andy Hernández, de la Liga Nacional de Honduras, perdió a su padre este jueves.
- Actualizado: 11 julio 2024 /
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1 / 16Edwin Hernández Díaz, el hombre que fue asesinado en un carwash de Tegucigalpa, era padre de un futbolista del Motagua.
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2 / 16Se trata de Andy Hernández, canterano del ‘Ciclón’.
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3 / 16Andy también jugó en Honduras de El Progreso y en la Real Sociedad de Tocoa.
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4 / 16El Motagua publicó una nota de duelo por la muerte de Edwin Hernández Díaz.
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5 / 16Y la institución deportiva también expresó sus condolencias a la familia.
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6 / 16“El Fútbol Club Motagua lamenta profundamente el fallecimiento del señor Edwin Hernández Díaz, padre de nuestro jugador Andy Hernandez”, publicó el Motagua.
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7 / 16Andy Hernández es seleccionado de las categorías inferiores de Honduras.
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8 / 16A su vez 20 años, es una de las grandes promesas del fútbol hondureño.
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9 / 16Andy Hernández junto a su padre Edwin Hernández.
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10 / 16A sus 20 años de edad, es una de las grandes promesas del fútbol hondureño.
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11 / 16El crimen contra Edwin Didier Hernández Díaz quedó grabado al interior de un “carwash” en la colonia Las Torres.
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12 / 16El vídeo, que fue difundido en redes sociales, muestra que instantes antes de ser atacado, el hombre estaba trabajando con un muchacho en el establecimiento, del cual era propietario.
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13 / 16De pronto, un sujeto que vestía un suéter, pantalón jean y gorra corre desde la calle y se hacia a Edwin mientras sacaba un arma de fuego. Luego, sin mediar palabras, le disparó varias veces a la víctima.
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14 / 16Hernández Díaz cayó abatido al suelo, pero el pistolero continuó descargando su arma hasta asegurarse de que le había quitado la vida.
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15 / 16La Policía dijo que el autor material se conducía a bordo de una Ford Explorer, “la cual no portaba placas al momento del suceso”.
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16 / 16A la escena del crimen llegó la expresentadora Rina Leal, quien lloraba desconsoladamente por la muerte de su ser querido. También arribaron otros familiares de la víctima, quienes también lloraban consternados mientras se abrazaban.