Honduras logra anodizado de grado espacial para el Satélite Morazán
Honduras alcanzó un logro sin precedentes al desarrollar por primera vez en el país un proceso clave para estructuras satelitales, acercándose al sueño de llegar al espacio con el Proyecto Morazán
- Actualizado: 10 de febrero de 2026 a las 09:47 -
Honduras marca un avance sin precedentes en el desarrollo de tecnología espacial con la realización, por primera vez en el país, de un proceso de anodizado de grado espacial aplicado a una pieza de aluminio similar a la estructura del Satélite Morazán, un logro que fortalece las capacidades científicas e industriales nacionales.
El hito fue alcanzado por un equipo multidisciplinario integrado por Christopher Velásquez Villafranca, Marlon Velásquez y Julio López, estudiantes de Ingeniería Química; el ingeniero Wenceslao Bejarano, ingeniero mecánico del Proyecto Morazán; así como el doctor Ramón Ordóñez y el ingeniero Rafael Mejía, docentes del Departamento de Ingeniería Química de la Facultad de Ingeniería de la UNAH.
Este tipo de recubrimiento especializado, utilizado en estructuras aeroespaciales por su resistencia a la corrosión, estabilidad térmica y durabilidad en condiciones extremas, no se realizaba hasta ahora en Honduras, lo que convierte este avance en un paso estratégico para el fortalecimiento de la industria metalmecánica y química del país.
El anodizado de grado espacial es un proceso clave en la fabricación de satélites, ya que protege los componentes estructurales frente al vacío, la radiación solar y los cambios bruscos de temperatura, condiciones propias del entorno orbital.
Este logro se vincula directamente con el Proyecto Morazán, el primer satélite hondureño, una iniciativa científica liderada por el Instituto de Investigaciones de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas de la UNAH, que busca desarrollar capacidades espaciales desde la academia.
El Proyecto Morazán es una misión universitaria pionera en Centroamérica, desarrollada de forma conjunta por Honduras, a través de la UNAH; Guatemala, mediante la USAC; y Costa Rica, con la participación de la UCR, y contempla el diseño y lanzamiento de un nanosatélite tipo CubeSat de 10x10x10 centímetros.
La misión tiene como objetivo principal el monitoreo de cuencas hidrográficas para emitir alertas tempranas de inundaciones, mediante la medición de niveles de ríos y variables de viento, con especial énfasis en zonas de alto riesgo como la cuenca del río Ulúa, así como regiones vulnerables de Guatemala y Costa Rica.
Se prevé que el satélite sea puesto en órbita entre finales de 2026 e inicios de 2027, tras ser enviado a la Estación Espacial Internacional y posteriormente liberado al espacio a través del módulo japonés Kibo.
Detrás del desarrollo del Satélite Morazán se encuentran los hondureños Reynel Galindo y Wenceslao Bejarano, quienes realizaron estudios de posgrado en el Kyushu Institute of Technology, en Japón, con el apoyo de la UNAH, participando durante su formación en el diseño y desarrollo de satélites reales.
Con la ejecución local del anodizado de grado espacial, Honduras no solo avanza en la construcción de su primer satélite, sino que también sienta las bases para la transferencia tecnológica, la formación de talento especializado y el posicionamiento del país en el ámbito aeroespacial regional.
La aplicación de anodizado de grado espacial en una pieza similar a la del Satélite Morazán marca un avance sin precedentes para la ciencia y la ingeniería en Honduras.