Joven que vendía ropa en redes sociales fue ejecutada en su casa cuando descansaba por embarazo
El asesinato de Deysi Mayari López, de 28 años, en su vivienda apunta preliminarmente a un ataque directo y planificado, según las primeras investigaciones.
- Actualizado: 04 de noviembre de 2026 a las 17:39 -
Deysi Mayari López Milián, de 28 años, fue asesinada a balazos la noche del martes 3 de noviembre dentro de su vivienda, ubicada en el barrio Pioneros de la Paz, en el municipio de Poptún, Petén, Guatemala.
La joven, conocida como Mayari, era una emprendedora que tenía un negocio propio de venta de ropa, actividad que promocionaba a través de sus redes sociales.
De acuerdo con información preliminar, López Milián fue localizada sin vida en el interior de su casa, con varias heridas provocadas por proyectiles de arma de fuego.
El ataque ocurrió durante la noche, pero hasta el momento las autoridades no han establecido cómo se desarrollaron los hechos ni las circunstancias en las que los responsables llegaron hasta la vivienda.
La víctima era originaria de la aldea Chinchilá, en el municipio de San Luis, también en el departamento de Petén, según la información difundida tras su identificación.
Uno de los aspectos que ha generado mayor atención alrededor del caso es el posible embarazo de la joven. Versiones que circularon en redes sociales señalaron que se encontraba en su séptimo mes de gestación.
Aunque inicialmente ese dato no había sido confirmado oficialmente, información preliminar difundida sobre el hecho también indicaba que la víctima estaba embarazada.
López Milián utilizaba las plataformas digitales para promocionar su emprendimiento de venta de ropa, mediante el cual ofrecía sus productos y mantenía contacto con sus clientes.
Su asesinato ocurrió dentro de la vivienda donde residía, en el barrio Pioneros de la Paz, un sector del municipio de Poptún donde se registró el hecho violento.
Tras el ataque, elementos de la Policía Nacional Civil (PNC) se presentaron en la escena para realizar las primeras actuaciones y resguardar el lugar mientras esperaban la llegada de los fiscales. El personal del Ministerio Público debía efectuar el levantamiento correspondiente y coordinar el traslado del cuerpo hacia la morgue del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).
Hasta ahora, no se ha establecido cuántas personas participaron en el crimen, cómo se produjo el ataque ni si los responsables utilizaron algún vehículo para escapar.
Tampoco se conoce la identidad de los autores materiales ni el posible móvil del asesinato. Las circunstancias en las que ocurrió el hecho permanecen bajo investigación.
El Ministerio Público deberá desarrollar las diligencias para reconstruir lo sucedido, recabar evidencias y determinar quiénes estarían detrás del ataque armado.
Como parte de las primeras líneas de investigación, las características del ataque apuntan preliminarmente a una posible agresión directa y planificada. Sin embargo, las autoridades no han confirmado esta hipótesis ni establecido si el crimen estaría relacionado con alguna actividad o situación personal de la víctima. Tampoco se ha determinado el móvil del asesinato ni la identidad de los responsables.