Así localizaron al cocodrilo que se había tragado al empresario Gabriel Batista
Gabriel Batista, de 59 años, intentaba atravesar un río crecido por repentinas inundaciones cuando su carro quedó atrapado por la fuerza de la corriente
- Actualizado: 06 de mayo de 2026 a las 10:02 -
El viaje rutinario de Gabriel Batista (59) desde Johannesburgo hacia su lugar de trabajo se convirtió en tragedia al ser arrastrado por las corrientes en el noreste de Sudáfrica. Tras días de búsqueda incansable, la esperanza de encontrarlo con vida se desvaneció, dando paso a una misión de las autoridades para rescatar sus restos de las entrañas de un cocodrilo.
La tragedia comenzó hace una semana en el noreste de Sudáfrica, cuando el empresario hotelero de 59 años se dirigía a su trabajo. Durante el trayecto, las fuertes lluvias que azotaban la región provocaron inundaciones repentinas, transformando los carreteras en torrentes peligrosos.
Al intentar cruzar el caudaloso río Komati, la situación se tornó crítica cuando el vehículo de Batista quedó atrapado por la fuerza del agua. Fue así como el propietario del Border Country Inn fue arrastrado por el caudal.
Tras el reporte de su desaparición, las autoridades sudafricanas desplegaron un operativo de búsqueda intensiva que duró cuatro días. El equipo de rescate utilizó tecnología avanzada, incluyendo drones y helicópteros, para rastrear las orillas y las islas del río, una zona conocida por ser el hábitat natural de grandes y peligrosos depredadores.
Fue así como las autoridades avistaron a un enorme cocodrilo del Nilo, de aproximadamente 4.5 metros de longitud y 500 kilogramos de peso. El reptil llamó la atención del capitán Johan “Pottie” Potgieter debido a su vientre hinchado.
"No se movió ni intentó regresar al agua pese al ruido de drones y helicópteros”, dijo el capitán Johan Potgieter, quien participó en el operativo.
Un francotirador de la policía abatió al depredador desde el aire para que el cuerpo fuera trasladado al Parque Nacional Kruger, donde se le practicó una necropsia de campo. Durante el examen estomacal hallaron dos brazos, parte de una caja torácica, trozos de carne y un anillo que coincidiría con el del empresario desaparecido.
Además de los restos vinculados a Batista, en el estómago del cocodrilo descubrieron seis tipos diferentes de calzado. Aunque el capitán Potgieter explicó que estos reptiles suelen ingerir cualquier objeto, existe la posibilidad de que hubiera atacado a otras personas antes.
El caso continúa bajo investigación mientras los forenses trabajan en esclarecer la identidad de los restos y las circunstancias exactas de la muerte.