El "efecto Bukele" en Costa Rica: así es por dentro la megacárcel Cacco
Lo primero que se halla al entrar son imponentes filas de camarotes metálicos de tres niveles, soldados milimétricamente para evitar cualquier escondite
- Actualizado: 27 de octubre de 2026 a las 16:21 -
Con presos rapados y vestidos con uniformes color naranja, el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (Cacco), la nueva megacárcel de Costa Rica inspirada en el modelo penitenciario de El Salvador, recibió el lunes a sus primeros 123 reclusos. Así es por dentro...
Desde una vista panorámica, el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (Cacco) destaca por su estructura de máxima seguridad, construida en San Rafael de Alajuela, Costa Rica. La megacárcel se encuentra dentro de los terrenos del Complejo Penitenciario La Reforma, a unos 20 kilómetros al noroeste de San José, la capital costarricense.
El Ministerio de Justicia costarricense informó que entre los 123 primeros reclusos trasladados se encuentran los sospechosos del homicidio del policía Gerson Rosales Cascante, así como "los criminales de mayor peligrosidad del país".
Con techos altos y pasillos elevados por encima de las celdas para que los guardias de seguridad vigilen el área, cada módulo cuenta con 17 celdas para alrededor de sesenta presos cada una, en las que se instalaron camarotes metálicos con delgados colchones.
En la parte posterior está la salida a una pequeña área de patio cerrado por paredes y techo por el que alcanza a colarse un poco la luz del sol.
Esta fotografía muestra un uniforme en el Centro de Alta Contención de Crimen Organizado (Cacco), en Alajuela (Costa Rica).
En la megacárcel de Costa Rica también hay espacios para visitas conyugales y visitas convencionales en las que las personas estarán separadas por un cristal.
El traje es completamente liso, no tiene bolsillos, elásticos, cintas ni costuras complejas, lo que impide por completo que los internos oculten armas, drogas, teléfonos celulares u otros objetos prohibidos.
El color naranja brillante permite a los guardias ubicar y monitorear inmediatamente a cualquier recluso desde las pasarelas elevadas del complejo. Además, al prohibirse el ingreso de ropa civil desde el exterior, se elimina el mercado informal y el intercambio de prendas entre bandas dentro de la cárcel.
El diseño de las duchas permite que los policías penitenciarios vigilen a los reclusos de cada celda las 24 horas del día. Al no haber puertas, no existen puntos ciegos donde los presos puedan ocultarse.
Según las autoridades, los presos del Cacco solo podrán acceder a una hora de sol al día.
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, inauguró el primer módulo con capacidad para 1,020 privados de libertad y anunció que se espera que para diciembre próximo estén listos los restantes cuatro, con lo cual se alcanzaría la capacidad máxima de 5,100 presos. La mandataria se comprometió a que en la cárcel se respetarán los derechos humanos de los privados de libertad.
En las celdas comunes (donde estarán hasta 60 reclusos), las camas son metálicas y tienen tres pisos. Están fabricadas con planchas de metal muy gruesas y soldaduras reforzadas de alta seguridad para evitar que las piezas se puedan soltar y usar como armas.
El Ministerio de Justicia aseguró que esta cárcel representa "una transformación histórica en la administración penitenciaria costarricense, sustentada en tres principios innegociables: orden, control y disciplina".