El corazón del pequeño Josué Nehemías Cruz ya tiene otra oportunidad
Correr, jugar y realizar actividades cotidianas han sido difíciles para Nehemías. Una cirugía en El Salvador abre la esperanza de que el niño hondureño pueda tener una vida más activa, con más oxígeno que le permitan, incluso crecer mejor
- Actualizado: 15 de octubre de 2026 a las 13:05 -
Durante sus 11 años de vida, Josué Nehemías Cruz ha tenido que vivir con limitaciones que otros niños de su edad difícilmente imaginan. Correr, jugar, moverse libremente o realizar actividades cotidianas representan un esfuerzo para su pequeño cuerpo, acostumbrado desde su nacimiento a recibir menos oxígeno del que necesita.
Su corazón, ubicado en el lado derecho del pecho y afectado por una compleja cardiopatía, le ha impedido llevar una infancia como la de otros niños. Pero una delicada operación realizada en el Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom, en El Salvador, abre ahora la posibilidad de que Nehemías pueda recuperar parte de las oportunidades que su enfermedad le ha arrebatado.
La intervención, realizada por un equipo de especialistas salvadoreños e internacionales, entre ellos el reconocido cirujano cardiovascular alemán Christian Schlensak, representa un avance importante en su tratamiento. Sin embargo, los propios médicos advierten que su recuperación será un proceso largo y que todavía necesitará nuevas operaciones.
"Nehemías vino muy tarde para esta cirugía. Esta cirugía se hace por lo general en niños recién nacidos, pero Nehemías tiene 11 años", explicó uno de los especialistas que participó en el procedimiento. El médico detalló que el organismo del pequeño hondureño pasó más de una década intentando adaptarse a la falta de oxígeno. Esa condición provocó alteraciones importantes en su sistema circulatorio, debilitó su corazón y afectó el funcionamiento de sus pulmones.
Durante ese tiempo también se formaron nuevos vasos sanguíneos, una respuesta del cuerpo a su enfermedad que terminó haciendo mucho más compleja la intervención quirúrgica y aumentando el riesgo de sangrado. "Su cuerpo se ha ido adaptando toda su vida a vivir sin oxígeno, o con poco oxígeno, y eso causa que haya muchos cambios en el cuerpo", explicó el especialista.
A diferencia de una cirugía practicada durante los primeros días de vida, cuando los órganos todavía no han sufrido años de afectación, operar a Nehemías implicó enfrentarse a un corazón debilitado y unos pulmones que habían recibido menos sangre de la necesaria. El principal beneficio de la intervención es que permitirá que llegue más sangre a los pulmones, mejorando la oxigenación del organismo y creando condiciones para que el niño pueda desarrollarse físicamente.
El especialista explicó que esa mejoría podría reflejarse en su crecimiento, en el funcionamiento de sus órganos y, especialmente, en su capacidad de realizar actividades que antes le resultaban difíciles. "Ahora con esta cirugía ya se va a poder mover mejor, no como un niño normal de su edad, pero por lo menos va a poder hacer más cosas en su vida cotidiana que probablemente no podía hacer antes", expresó.
Para Nehemías, esas palabras representan mucho más que un pronóstico médico. Significan la posibilidad de caminar y moverse con menos limitaciones, ganar fuerzas y disfrutar de una vida más activa, aunque el proceso de recuperación todavía será largo. El niño, originario de Santa Bárbara, también sueña con convertirse en médico. Antes de viajar a El Salvador, expresó que quería estudiar medicina para ayudar a otras personas, según declaraciones difundidas durante su traslado.
Aunque los resultados iniciales despiertan esperanza entre sus familiares, los médicos insisten en que el tratamiento apenas comienza. El especialista que explicó el procedimiento señaló que Nehemías necesitará tres etapas quirúrgicas en total. La intervención reciente constituye la primera de ese plan y las siguientes dependerán de cómo responda su organismo.
Si la recuperación evoluciona favorablemente, una nueva cirugía podría realizarse dentro de uno o dos años. Posteriormente, los especialistas determinarán el momento adecuado para completar el tratamiento. La evolución no está garantizada. Su corazón y sus pulmones necesitan tiempo para adaptarse a las nuevas condiciones de circulación sanguínea, mientras el equipo médico mantiene una vigilancia estrecha para identificar posibles complicaciones.
Detrás del procedimiento existe también una historia de cooperación médica internacional. El doctor Christian Schlensak ha participado durante años en jornadas de cirugía cardiovascular en El Salvador, donde especialistas alemanes trabajan junto con profesionales salvadoreños para atender a niños con cardiopatías complejas.