Cada vez más mujeres renuncian al romance ideal y buscan hombres de "alto valor"
Cada vez más mujeres cuestionan las reglas tradicionales del romance y encuentran en la "femosfera" una filosofía que promueve la independencia, el autocuidado y relaciones con estándares más altos
- Actualizado: 22 de julio de 2026 a las 10:46 -
Las reglas tradicionales del romance están siendo cuestionadas por un fenómeno que gana fuerza en redes sociales. Se trata de la "femosfera", un universo digital integrado por creadoras de contenido, foros, pódcast y comunidades que invitan a las mujeres a replantear su manera de relacionarse, dejando atrás el ideal del amor romántico para priorizar su bienestar, independencia y estabilidad emocional.
Durante décadas, consejos como esperar a que el hombre diera el primer paso, dejar que pagara todas las citas o evitar demostrar demasiado interés dominaron el mundo de las relaciones. Incluso publicaciones como "Las reglas del juego", de Ellen Fein y Sherrie Schneider, popularizaron estrategias para conquistar a la pareja ideal. Sin embargo, la llegada de internet transformó por completo esa conversación.
La "femosfera" sostiene que muchas relaciones heterosexuales continúan marcadas por desequilibrios estructurales que favorecen a los hombres. Por ello, promueve que las mujeres desarrollen una visión más crítica sobre el amor y aprendan a identificar conductas que podrían derivar en relaciones poco saludables o abusivas.
Uno de los conceptos centrales del movimiento es la llamada "píldora rosa", una referencia a "The Matrix". Mientras la "píldora roja" fue adoptada por la denominada "manosfera" para representar el supuesto despertar frente a la influencia femenina, la versión rosa simboliza tomar conciencia de las desigualdades que, según este movimiento, aún persisten en las relaciones de pareja.
Aunque ambas corrientes comparten ciertos códigos, especialistas subrayan diferencias fundamentales. La investigadora Jilly Kay, de la Universidad de Loughborough, explica que la "femosfera" "no supone el mismo tipo de amenaza social ni de violencia en el mundo real" que la "manosfera". Si bien algunas comunidades utilizan un lenguaje similar o llegan a deshumanizar a los hombres, aclara que no existe una equivalencia respecto al nivel de violencia promovido por los espacios masculinos más radicalizados.
Desde otra perspectiva, la activista Onyinyechi Ezeanowi considera que este fenómeno responde al deseo de enseñar a las mujeres a protegerse y fortalecer su autonomía. "Les estamos enseñando empoderamiento, y a que se defiendan y luchen por sus derechos e igualdad", afirmó, aunque reconoció que no comparte todas las posturas que circulan dentro de la "femosfera".
Dentro de esta filosofía también aparecen nuevos conceptos que han ganado popularidad. Las llamadas MAV o Mujeres de Alto Valor son aquellas que priorizan su desarrollo personal, estabilidad económica, autoestima y salud emocional. Su objetivo es construir relaciones únicamente con HAV, es decir, Hombres de Alto Valor, definidos como personas emocionalmente maduras, respetuosas, responsables, generosas y con capacidad para aportar estabilidad a la relación.
Por el contrario, los HBV o Hombres de Bajo Valor son identificados como quienes no ofrecen compromiso, responsabilidad emocional o estabilidad económica. Desde esta óptica, las mujeres son alentadas a mantener estándares elevados, evitar relaciones donde reciban "migajas" afectivas y retirarse cuando detecten conductas que consideren perjudiciales.
Las recomendaciones de la "femosfera" también incluyen reglas prácticas para las primeras citas. Entre ellas destacan evitar encuentros en domicilios particulares durante los primeros meses, trasladarse siempre por cuenta propia y desconfiar del denominado "Love Bombing" o bombardeo de afecto excesivo al inicio de una relación, una estrategia que especialistas suelen asociar con personas manipuladoras o narcisistas.
A pesar de sus críticas al amor romántico, la "femosfera" continúa despertando interés precisamente porque muchas de sus propuestas coinciden con medidas de prevención recomendadas por organizaciones especializadas en violencia de género y seguridad personal. Sin embargo, académicos advierten que el movimiento también transmite una visión pesimista sobre las posibilidades de transformar las relaciones entre hombres y mujeres mediante cambios sociales. Para la profesora Jilly Kay, la "femosfera" combina ideas del feminismo con respuestas que califica de "muy reaccionarias". Aunque reconoce que parte de problemas reales que enfrentan muchas mujeres, considera que termina promoviendo una visión fatalista en la que el cambio colectivo parece imposible. Aun así, el crecimiento de estas comunidades refleja que miles de mujeres buscan nuevas formas de entender el amor, priorizando su bienestar y convencidas de que una relación solo vale la pena cuando aporta más de lo que resta. (Fuente: BBC News Mundo).