Messi sorprende al mundo: su conmovedor gesto con el futbolista que perdió su familia en terremoto
Leo Messi y Antonela Roccuzzo tuvieron un tremendo gesto con Lucas Trejo, quien perdió a su esposa y dos hijos en los sismos de Venezuela.
- Actualizado: 30 de octubre de 2026 a las 11:24 -
El futbolista argentino Lucas Trejo, quien perdió a su esposa e hijos en los terremotos en Venezuela, rompió el silencio y confesó el conmovedor gesto que tuvieron Lionel Messi y Antonela Roccuzzo tras la tragedia que vivió.
Lucas Trejo atravesó el momento más difícil de su vida pocas semanas atrás, luego de haber perdido a gran parte de su familia (su esposa y sus dos hijos) bajo los escombros del complejo residencial Cumanagotto, en el estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que en junio pasado que azotaron a Venezuela.
Hoy, a cuatro meses de ese fatídico suceso, Lucas Trejo brindó una entrevista a corazón abierto en la Radio La Red y reveló un noble gesto que tuvieron Lionel Messi y Antonela Roccuzzo poco después de los terremotos.
Al momento de los sismos, el grupo familiar se encontraba separado: Trejo había viajado con el plantel del Club Sport Marítimo de La Guaira hacia la capital venezolana para disputar la primera fecha de la copa local frente al Deportivo Miranda Fútbol Club; mientras que Yanina Maranella, Aarón Trejo Maranella y Ainhoa Trejo Maranella permanecieron en el hogar.
Tras 72 horas de búsqueda, se confirmó el fallecimiento de los tres. Los cuerpos de la esposa y los dos hijos del futbolista argentino fueron encontrados sin vida el 29 de junio de 2026 bajo los escombros de su edificio en Playa Grande, en el estado de La Guaira, Venezuela.
Tras la tragedia, Lucas Trejo dio a conocer un noble gesto que involucra a Lionel Messi y a su esposa Antonela Roccuzzo.
“Cuando sucedió todo, hay dos clubes que me ayudaron mucho presencialmente: Monagas e Inter Miami, que es un club que tiene los ojos puestos en el mundo futbolístico por Messi. Fue el que más presente se hizo", empezó contanto el jugador argentino.
“Cuando pasó el terremoto, estuve tres días al lado de un edificio entre los escombros, con 40 grados de calor, sin luz, estaba todo devastado, no había comida. Éramos un grupo de 15 y 30 personas que estábamos ahí todo el día. Y la primera persona que nos ayudó, que después me contaron porque yo estaba muy conmocionado, fue Antonela Roccuzzo y su Fundación. Ella nos mandó todo lo que necesitábamos para armar un campamento para que no nos faltara la bebida, la alimentación”, contó Trejo.
“Pudimos hacer una carpa para quedarnos a dormir. Se hizo muy presente y es algo que nunca olvidaré. Luego de eso, cuando llegué a Córdoba, se hizo presente el hijo de Guillermo Hoyos (ex entrenador del Inter Miami). Él llegó con dos maletas de ropa, una de ellas me la enviaron los trabajadores del club con cosas que habían comprado para mí porque me había quedado sin nada, y también habían juntado un dinero para enviarme por si necesitaba”, agregó.
“Quería resaltarlo públicamente porque es asombrosa la calidad humana que hay en ese club. Espero pronto poder ir para darles un abrazo y agradecerles a cada uno que tuvo ese gesto conmigo, y asombroso que un jugador de la talla mundial de él, del mejor jugador de la historia, haya tenido ese gesto para conmigo y mi familia. Quería resaltarlo y agradecerlo”, añadió Lucas Trejo.
Lucas Trejo nació en Córdoba el 29 de diciembre de 1987 y construyó la mayor parte de su carrera fuera de la Argentina. Debutó en España, en el club L’Escala FC, y luego pasó por Grecia, donde jugó en Atromitos FC, Ethnikos Asteras FC y Aigaleo FC, experiencia que consolidó su perfil de defensor central, destacado en el juego aéreo y la firmeza en la marca.
Al momento de ser consultado sobre si profesaba alguna religión respondió: “Sí, soy creyente. Me refugié mucho en la fe hace 10 años. Conocí a Cristo a través de un compañero de fútbol. Me aferré mucho a él en los últimos años. Eso me sostuvo en pie y lo que hoy me sigue sosteniendo”.
“No me enojé con Dios, ni le reproché nada. Pero sí pasé... He escrito algunas cosas. Quiero aclarar que todo lo que pueda decir es poco al lado de lo que experimenté y experimento desde el dolor, pero tengo que ponerle un título. Y realmente, lo que he vivido ha sido completamente devastador para mi vida”, agregó.
Y luego completó con una sensible frase: “Sentí que las puertas del infierno se abrieron de repente y me vi ahí. Fue muy duro, pasé por un tiempo muy difícil de no entender absolutamente nada, pero no me enojé con Dios. No llegué a ese punto porque lo amo demasiado como para que enojarme con él, más allá de las circunstancias que me tocaron vivir. Respondiendo a esto, cuando iba a entrenar, iba hablando con él en los días anteriores al terremoto que ninguna circunstancia que pudiera suceder en el mundo me podría alejar de él. Cuando pasó todo, recordé eso que le había dicho. Si bien fue muy duro, fue como yo lo dije: nada me alejó de él”.
Trejo dio detalles del momento en el que sucedió el sismo: “Estaba en otra ciudad. Nosotros vivíamos en una zona costera de La Guiara, a una hora de Caracas. Nosotros teníamos un partido y jugábamos en Caracas. Yo me habré ido de mi casa a las 14:00, nos juntábamos con el plantel en un polideportivo y de ahí subimos en un bus hacia el estadio. Me fui de mi casa para jugar el partido y todo lo que sucedió me agarró conmigo en el túnel: el entrenador estaba dando la charla técnica para salir a calentar y, de repente, sucedió lo del terremoto”.
“Salimos corriendo lo más rápido que pudimos, fue muy fuerte, nunca había experimentado algo así. Ya saliendo a la cancha, había humo... Era impresionante lo que se había sentido y ahí empezó mi preocupación porque quería saber que mi familia estuviera bien, pero no había señal. Se había caído todo. Había mucho derrumbe fuera del estadio, había muchas piedras, los autos no podían circular... Fue una catástrofe muy grande”, explicó.
“Intenté llamar a mi señora, pero las líneas estaban caídas y empecé a desesperarme. Intentaba regresar a La Guiara por todos los medios para asegurarme que ellos estuvieran bien, pero las calles estaban cortadas. Era imposible movernos del estadio. Nos tuvimos que quedar, hasta que me subí a la camioneta de la desesperación y dije que necesitaba ir a La Guaira. Recién pude llegar a las 22:00 ó 23:00 a mi casa, a un edificio podemos decir, aunque ya no está. Fueron muchas las horas que tuve que esperar para poder llegar. El edificio estaba derrumbado cuando llegué”, añadió Trejo.
En otro pasaje de la entrevista, reveló que planea dejar la actividad profesional a sus 38 años: “No estoy entrenando, no tengo cabeza para eso... No creo... Voy a dejar el fútbol. No creo seguir jugando, el fútbol ya pasó a un segundo plano, pero sí me hace bien estar y ver. Tengo muchísimos conocidos y muchos amigos en el fútbol. Este fútbol se ha solidarizado mucho conmigo”.
Luego, el conductor lo instó a continuar: “Sí, pero sin ellos ahí, no vale la pena. Y tampoco tengo la cabeza para hacerlo. Y tampoco estoy bien para jugar emocionalmente. El fútbol lo estaba soltando de a poco, era algo que sabía que se estaba terminando y no es algo que me preocupe tanto. Amo el fútbol, seguramente esté vinculado al fútbol, pero jugar no está en mis prioridades, ni como anhelo. Perdí completamente las ganas. Es un tiempo que ya se acabó internamente”.
¿Se puede arrancar de nuevo la vida?: “Se puede, se puede. Es una pregunta amplia. Siempre, en todo este tiempo, le dije a Dios que no me siento merecedor de ser yo quien esté vivo. Si pudiera elegir, preferiría que ellos estén vivos y yo sea el que haya vivido eso. Si esa opción no era posible, hubiese elegido quedarme con ellos ese día abrazándolos, pero no pude elegir. Y esto es lo que me tocó. Estoy intentando continuar. Me he fortalecido en este tiempo, estoy mejor, y lo estoy intentando”.
Su hijo en Argentina: “Tengo un hijo más grande, Bautista, que vive en Córdoba. Él no vivía con nosotros”.