La violencia volvió a golpear al deporte nacional. El joven futbolista Carlos Omar Oyuela Aguilar, de 26 años, murió tras ser atacado a disparos durante el robo de su motocicleta en Marcovia, Choluteca, en la zona sur del país.
El hecho se registró la noche de ayer, martes, 27 de enero, cuando el deportista se desplazaba en su vehículo de dos ruedas. Según información preliminar atribuida a la Policía Nacional, varios hombres armados le cerraron el paso para despojarlo de la motocicleta y, en medio del asalto, le dispararon en múltiples ocasiones.
Al menos seis impactos de bala alcanzaron su cuerpo. Aún con vida, fue trasladado de emergencia hacia Tegucigalpa e ingresado al Hospital Escuela; sin embargo, falleció poco después a causa de la gravedad de las heridas.
Posteriormente, el cuerpo fue llevado a Medicina Legal para la autopsia de ley antes de ser entregado a sus familiares. En la fotografía, Oyuela está arriba a la derecha, con la cinta roja de capitán.
Oyuela Aguilar era originario de El Rodeito, en Soledad, El Paraíso, y era conocido en el ámbito local por su entrega en las canchas. Formaba parte del Club Deportivo Nápoles, institución que confirmó la noticia y expresó públicamente su pesar.
“Vuela alto, campeón. Nápoles siempre será tu casa”, escribió el club en sus redes sociales. En otra publicación añadieron un mensaje de despedida para quien fuera su capitán y portador del dorsal número 5.
A las muestras de dolor se sumaron allegados y amigos, quienes inundaron las redes con mensajes de despedida, reflejando el impacto que su muerte ha causado tanto en su círculo cercano como en la comunidad deportiva.