El exjugador brasileño Adriano no pasa por un buen momento y este martes ha causado revuelo al contar el terrible momento que vivió con su familia.
Y es que el exfutbolista del Inter de Milán pasó por una situación complicada en Brasil y así respondió a los culpables de lo que le pasó a su mamá.
Adriano contó a sus seguidores lo que es un tema delicado, y lanza advertencia al culpable y lo dejó en claro a quien estafó a su madre.
Adriano Leite Ribeiro vivió una situación complicada en las últimas horas y compartió la amenaza que hizo se volvió viral.
El propio Adriano denunció que su madre fue víctima de un fraude a través de una aplicación de mensajería, hecho que él mismo relató en un video difundido públicamente a través de su cuenta Instagram.
La madre del exjugador fue estafada por alguien que se hizo pasar por su su hijo y este no tardó en responder: lo amenazó mediante un video en sus redes sociales.
Adriano advirtió a la persona que se hizo pasar por él para estafar a su madre. La persona que usurpó su identidad y engañó a su madre logrando 15.000 reales (2.400 euros).
“A ese sinvergüenza de ahí, mejor que lo devuelvas, porque te voy a perseguir como un demonio”.
“Estoy aquí para avisarle de algo muy serio. Mi madre acaba de depositar 15 mil y pico reales en una cuenta de alguien que se hacía pasar por mí ¡Mi madre! Con madres, abuelas y familia no se juega”.
El ladrón le había hecho saber a la madre de Adriano que cambió de número de teléfono, pero esto no fue así. El ex Inter de Milán le habló sin pelos en la lengua y le dio un periodo de tiempo para devolver el dinero.
“Si no lo devuelves, ya verás si no descubro quién eras. Vas a ver al mismo diablo bajar a la tierra. Te doy 24 horas”.
Adriano vistió las camisetas de Inter Fiorentina, Roma, Parma (todos de Italia), San Pablo, Corinthians, Athletico Paranaense durante su carrera.
Después de su retiro del fútbol profesional, regresó a Vila Cruzeiro, la favela de Río de Janeiro en la que se crió.
“Vila Cruzeiro no es el mejor lugar del mundo; es mi lugar. Por eso sigo viniendo aquí. Aquí se me respeta de verdad. Aquí está mi historia. Aquí aprendí lo que es la comunidad”.
Después de una vida llena de triunfos, el exfutbolista vive ahora una vida totalmente distinta: "No me gustan las discotecas. Siempre voy al mismo sitio en mi barrio, el quiosco de Naná. Si quieres conocerme, pásate por allí. Bebo cada dos días, sí".