La Casa Imperial nipona confirmó ayer que la princesa Kiko, esposa del príncipe Akishino, dará a luz por cesárea el 6 de septiembre a un bebé, que, si es niño, aspirará a heredar el trono del Crisantemo.
Si el bebé es un varón, será el primero nacido en la familia imperial en más de 40 años y se convertiría en tercero en la línea de sucesión, tras el príncipe Naruhito, actual heredero al trono más antiguo del planeta y su hermano Akishino.
En cambio, si se trata de una niña, la ausencia de un heredero
varón en tercera generación en la Casa Imperial podría abrir de nuevo el debate sobre la sucesión al trono.
La princesa Kiko, de 39 años y el príncipe Akishino, de 40, se casaron en 1990 y son padres de dos niñas, Mako y Kako.