'¡Oh, Dios mío!, me he vuelto completamente loca. Llamo a Dios como si existiera, y mi poca fe ha desaparecido totalmente. Si Dios existiera no permitiría que los seres humanos fueran arrojados vivos a los hornos y que las cabezas de pequeñas criaturas fueran aplastadas con las culatas de armas o que asesinaran gente con gas (...). La soga alrededor nuestro se está volviendo cada vez más apretada. Me estoy convirtiendo en un animal que aguarda su muerte'.
Así lo escribió la jovencita judía polaca Rutka Laskier, entre enero y abril de 1943, en un diario personal entregado recientemente al Museo Recordatorio del Holocausto, Yad Vashem, en Jerusalén.
Las páginas de su diario son una combinación de experiencias propias de una adolescente que siente su primer amor y de los horrores del holocausto.
'No me hago a la idea, todavía, de que un día podré salir de esta casa sin una estrella amarilla sobre mi ropa. O que esta guerra va a terminar un día. Si esto llega a ocurrir, seguramente me volveré loca de alegría', anotó el 8 de febrero de 1943.
Víctima del nazismo
Mucho antes de la finalización de la guerra, fue enviada a Auschwitz junto a su familia y allí murió.
El diario había quedado oculto en el edificio de la casa donde vivía antes de ser deportada.
El secreto lo confió a una amiga mayor que ella, Stanislawa Sapinska, una polaca no judía que sacó el diario de su escondite al terminar la guerra y lo guardó consigo. Hace dos años, al contar por primera vez a un familiar suyo sobre el mismo, éste la convenció de que se trata de un documento histórico que debía ser publicado.
'Creo que se ha despertado la mujer en mí', cuenta Rutka, al compartir con el diario el secreto de su amor por Janek, un jovencito del cual no tenía certeza de ser correspondida. Pero esas vivencias tan típicas de su edad se insertan en la sombra de aquellos días dramáticos. '¡Ojalá todo esto terminara ya de una vez! Esto es un tormento. Es el infierno. Intento escapar de estos pensamientos pero continúan asustándome, persiguiéndome como moscas. Si pudiera decir que se acabó, que sólo se muere una vez... Pero no puedo, porque a pesar de todas estas atrocidades quiero vivir y esperar el día siguiente. Eso significa esperar a Auschwitz o al campamento de trabajo...'.
Testimonio de una era de atrocidades
FAMILIA
Los únicos que sobrevivieron a Auschwitz fueron Yaakov Laskier, padre de Rutka, y su pequeño hermano Heynush.
DIARIO
'El cuaderno de Rutka' es un relato en forma de diario de 60 páginas sobre los horrores del Holocausto en Bedzin, Polonia.
EPOCA
Seis millones de judíos fueron asesinados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Los judíos eran agrupados en guetos.