Con 32 años, Ashton Kutcher logró transformarse en una celebridad, más que por su trabajo, por su carisma, su publicitado matrimonio con Demi Moore y sus apariciones televisivas. Su carrera cinematográfica, en cambio, no se caracteriza por grandes éxitos ni mucho menos por películas memorables, empezando por la olvidable “Dude, Where’s My Car?” (2000) hasta llegar a la bastante más exitosa “Locura de amor en Las Vegas” (2009), en la que compartió cartel con Cameron Díaz.
Pero, más allá del éxito en la serie televisiva That 70’s Show (1998-2006) y en el programa paródico de MTV, Punk’d (2003-2007), el cine le ofreció siempre comedias menores y bastante olvidables, como “Recién casados”, “La hija de mi jefe”o “Muy parecido al amor”. Además de algunos filmes de suspenso y acción como “El efecto mariposa” o “Guardianes de altamar”, junto a Kevin Costner. Aunque en este año estrenó con buen suceso “Killers”, junto a Katherine Heigl.
En “Amante a domicilio” combina sus dotes para la comedia romántica con una historia algo más elaborada. El filme se centra en Nikki, un tipo sin hogar y que decide utilizar su pinta para vivir “la gran vida” en Los Ángeles. Así va enamorando a mujeres algo mayores, convirtiéndose en una especie de gigoló. Hasta que conoce a Samantha (Anne Heche) y a Heather (Margarita Levieva) y empieza a relacionarse con las dos sin saber que, tal vez, le espera una sorpresa.
“Cuando leí el guión por primera vez realmente me fascinó encontrar una historia centrada en Los Ángeles que no había visto antes. Y me pareció muy original y divertido el personaje”.
¿Por qué? Porque es un tipo que está, moralmente, un poco complicado, pero que a la vez tiene conciencia, y eso era todo un desafío para mí como actor: interpretar a un tipo que hace cosas impresentables y ver si podía convencer al público de seguirlo.
Fue algo distinto en mi carrera, como persona y como actor. Me gustaba el personaje y cuando David Mackenzie (el director) se sumó al proyecto, sentí que su capacidad para narrar historias iba a hacer que todo funcionara bien. Con David y el elenco me fui metiendo cada vez más de lleno en el proyecto, y entusiasmándome más.
En la película existen reglas para las citas. ¿Las aplicabas en tu vida?
Creo que hay cosas que las personas pueden hacer en el mundo de las citas que funcionan bien. Igualmente, no creo las cosas que se muestran en el filme, te sirvan para encontrar a la persona ideal. Hay una diferencia entre conseguir a alguien con quien salir y encontrar alguien importante en tu vida.
Hay bastantes escenas de desnudos en la película. ¿Fueron fáciles o difíciles de filmar?
Las primeras veces que tuve que hacer escenas desnudo fueron un poco incómodas, definitivamente. Después de un tiempo, bueno, el equipo ya ha visto todo lo que había que ver (risas) , así que lo vas superando... No es más incómodo que otras cosas difíciles que he hecho en otras películas.
¿Cuál fue la mejor cosa que dijiste o te dijeron de conquista?
Creo que lo más real de la película es que la mejor forma de arrancar una conversación es “Hola, me llamo...” Es lo mejor. La única que existe. “Hola, soy Ashton o lo que sea”.
¿Conoces en la vida real gente como Nikki, tu personaje?
En cierta manera, sí. No es exactamente un gigoló. En realidad es un hombre que marca una clara diferencia entre lo que es amor y lo que es tener un buen estilo de vida, ser parte de la “escena” de Los Ángeles. Hay muchos tipos así dando vueltas, que van de acá para allá y que quieren todas las cosas que vienen con la fama: la casa, los autos. Y lo quieren ya. Y a veces se meten en situaciones y compromisos para tener eso.
Fue divertido interpretar a un personaje así, porque tienes que interpretarlo de una manera honesta. La película explora cómo la gente usa el sexo para el beneficio personal, de manera egoísta, pero no puedes actuar al personaje juzgándolo porque nunca funcionaría. Tienes que, de alguna manera, seguirle el juego. Pero, al menos en la opinión de mucha gente, tú eres una persona un poco así. O lo fuiste...
Llevo cuatro años casado, así que ya no soy tan buen “jugador”.. Seguramente los que andan hoy en eso juegan mucho mejor que yo... (risas). Pero no sé si yo era tan así. No estaba tratando de cazar a alguien de una determinada edad o algo así. Estaba buscando a alguien en mi vida que me empujara a ser una mejor persona. Creo que hay un malentendido con la idea de que la edad determina el comportamiento de la gente.
¿A Demi le molestan tus escenas de sexo?
Ambos somos artistas y profesionales y entendemos el negocio bastante bien, así que no, no fue un problema para nada. Los dos sabemos que al final del día estamos en casa, juntos. Tengo una excelente relación con mi esposa, yo creo que cuando tienes una relación realmente abierta, fuerte, cariñosa y amorosa no tienes espacio para sentirte celoso.
¿Y tú te pones celoso con ella?
No. Es decir, no disfruto ver a mi esposa mientras está con otro en una película, pero tampoco me enojo si está trabajando con otro actor. No siento esa envidia, cuando eres celoso de alguien es porque envidias algo que alguien más tiene, y yo la tengo a ella de por vida.
Al inicio de la relación Kutcher-Moore se llegó a especular que la pareja estaba ansiosa por tener un bebé, pero los rumores nunca fueron confirmados. Kutcher opina que aunque no descarta querer ser padre biológico, tampoco descarta adoptar. “Estoy abierto a esa emoción (ser papá), pero hay demasiados niños sin padres. Estoy decidiendo entre traer un niño al mundo o encontrar a un niño al que pueda servir como tutor. Tengo tres hijas, creo que no podría sentir más amor por ellas si fueran mis hijas biológicas”. Sus hijastras, Rumer, Scout y Tallulah Willis tienen una relación muy abierta y de mucha comunicación con Kutcher.