24/11/2025
05:46 PM

Un clic para estar a la última moda actual

Se acabaron los paseos por las calles comerciales, la ardua búsqueda de la prenda y la talla deseadas en las abarrotadas perchas y las largas colas en los probadores y en las cajas de pago.

    Se acabaron los paseos por las calles comerciales, la ardua búsqueda de la prenda y la talla deseadas en las abarrotadas perchas y las largas colas en los probadores y en las cajas de pago.

    La venta de moda on-line supera poco a poco las barreras que la detuvieron hasta ahora, y son cada vez más quienes se aventuran a comprar en la red: basta un clic para estar a la última.

    Y es que las compras on-line ofrecen muchas más ventajas en cuanto al tiempo y el dinero, además de que la mayoría de las veces se tienen las mismas garantías.

    Fenómeno en avance

    Por un lado, son cada vez más las empresas que se han decidido a vender sus productos por Internet; sin embargo, el precursor fue Mango, el segundo exportador de ropa femenina de España, que comenzó su andadura de venta on-line en septiembre de 2000.

    “Fuimos de los pioneros en Europa porque entonces, aunque el mercado ya estaba maduro en Estados Unidos, en Europa casi nadie lo hacía, a excepción de Inglaterra y algunos países nórdicos”, cuenta Elena Carasso, responsable de MangoShop.

    “En Latinoamérica nos expandimos con puntos on-line en las tiendas y la venta on-line vendrá en una fase posterior”, señala, pues la intención es llegar a todo el mundo.

    Así, la venta por Internet se trata de las webs enfocadas a la venta de outlet de bajo precio.

    Antonio Alcántara, uno de los fundadores de Privalia.com, captó el mensaje y un año después creó Ofertix, uno de los cuatro mayores portales que ahora posee 2,5 millones de clientes, de los cuales medio millón ya compró.

    “Es cuestión de tiempo que el cliente vea algo que le interesa y acabe comprando y una vez que se vencen los miedos, repite, porque la venta de outlet on-line supone un gran ahorro de tiempo y dinero”, comenta.

    Sin embargo, se tuvo que trabajar con la aún presente falta de experiencia sensorial con el producto, la desconfianza en las transacciones o las menores garantías, por ejemplo, en las devoluciones, frente a la compra en una tienda física.

    Pronósticos

    Pese a todo, los expertos coinciden: el margen es amplio y la tendencia, imparable. Además, los ahorros de costes que posibilita la venta on-line se erigen como una ventaja competitiva en tiempos de crisis económica.

    Mientras tanto, las empresas se esfuerzan por acercar esta modalidad al cliente al compás de las nuevas tecnologías.

    Como ejemplo, Mango acaba de lanzar una aplicación para iPhone en la que los usuarios pueden ver la nueva colección, comprar e incluso probársela de forma virtual con ayuda de un simulador interactivo en el que pueden usarse fotografías propias para vestirse.