25/06/2024
02:59 PM

Tributo a la excelencia

Honrando la memoria del padre José Trinidad Reyes, educador, músico, poeta, dramaturgo y fundador en 1847 de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Unah, se conmemora cada 11 de junio el Día del estudiante.

    Honrando la memoria del padre José Trinidad Reyes, educador, músico, poeta, dramaturgo y fundador en 1847 de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Unah, se conmemora cada 11 de junio el Día del estudiante.

    'La educación es vital en estos tiempos, la gran llave para un mejor futuro', dice el maestro de generaciones Rolando Caballero, del instituto Debe y Haber.

    Con el propósito de reconocer el esfuerzo queremos rendir un tributo especial a aquellos estudiantes que han sido ejemplo de superación y dedicación, ciudadanos integrales, compenetrados de sus derechos y deberes para con la familia, la sociedad y la Patria.

    Digno reconocimiento

    Hoy, Día del estudiante, saludamos a todos los alumnos hondureños que a lo largo de la historia, con su cuota de idealismo, han contribuido a la democratización de la vida nacional y a la construcción de una mejor Honduras. Exhortamos a la juventud a seguir el ejemplo de estos alumnos que han puesto en alto no sólo el nombre de su colegio, sino el de sus familias. Este día se realizarán las premiaciones a los estudiantes que se han distinguido durante el período escolar.

    Los estudiantes de último año de colegios bilingües cierran su ciclo escolar con la ceremonia de graduación en la que se harán acreedores a las medallas de oro correspondientes.

    Homenaje al padre Reyes

    El día 11 de junio de 1797 nace, en la ciudad de San Miguel de Tegucigalpa, José Trinidad Reyes y Sevilla, hijo legítimo de Felipe Santiago Reyes, honrado profesor de música, y de doña María Francisca Sevilla, instruida y talentosa señora de quien dicen sus contemporáneos no se podía discernir si valía más por sus muchas virtudes o por la solidez y brillo de su gran inteligencia. En 1804 comienza a aprender la lectura y la doctrina cristiana con las señoritas Gómez, llamadas 'las maestras', en la misma ciudad de Tegucigalpa. Hacia 1812, a la edad de 15 años, aprende la lengua latina gracias al fraile Juan Altamirano. También recibe clases de dibujo bajo la dirección de don Rafael U. Martínez, pintor guatemalteco radicado en Honduras. El 20 de enero de 1815 sale de Tegucigalpa rumbo a la ciudad de León, Nicaragua, con el fin de hacer estudios bajo la guarda de un labrador del barrio de La Plazuela llamado Miguel Álvarez. Muere el 20 de septiembre de 1855, rodeado de sus discípulos y familiares, en la pieza que hoy ocupa el Archivo Nacional. Sus restos están sepultados en el presbiterio de la Iglesia Parroquial.