El triunfo de El Salvador sobre México ha dejado a los aficionados cuscatlecos con una euforia inusitada.
Su efervescencia es tal que desde ayer han empezado a llegar en caravanas y abarrotado los hoteles de la gran ciudad, convencidos de un nuevo triunfo de su Selección contra los nuestros.
Uno de estos grupos de cuscatlecos se agolparon fuera del estadio Morazán, esperando la salida de su equipo para tomarse fotos con el seleccionador Carlos de los Cobos y gritar al unísono “¡sí se puede, sí se puede!”.