Antes de pensar en pintar tu casa debes tener presente algo, ésta es el sueño de todos, es el lugar donde vives, creces con tu familia, nacen generaciones, es el lugar de descanso, reuniones y de tu vida en general.
Es muy importante tomar en cuenta las costumbres y la vida de quienes viven en tu casa, los gustos y las necesidades. La pintura es importante para definir y plasmar esos gustos, pero además sirve para proteger la inversión de tu vida. Las paredes, las puertas y ventanas, el cerco, el techo, todos los materiales que componen una construcción están sujetos a deterioro, la pintura antes de agregar un valor arquitectónico se utilitza para proteger todos esos materiales y darles mayor durabilidad.
“Hay muchos factores que inciden en la elección de la pintura o color de una casa. En exteriores tiene mucho que ver el ambiente que nos circunda, no es lo mismo el centro de una ciudad, que una casa en las afueras y sumergida en un paisaje verde”, afirma el Arquitecto y diseñador de Interiores, Walter Corrá. “Son aconsejables los colores tierra o naturales, no recomiendo en exteriores los colores vivos o fuertes como rojos, amarillos, azules por su desgaste frente a los rayos del sol”.
EL PODER DEL COLOR
Los colores tienen muchas funciones en una casa: definen o dividen espacios, valorizan los ambientes, crean zonas según las exigencias de la misma, contribuyen al ahorro energético, mantienen limpios y sanos los ambientes, crecen con las necesidades de las familias o de quienes habitan la vivienda, por ejemplo un cuarto necesita colores relajantes, un estudio necesita de colores que ayuden a concentrarse y que den luminosidad a cada área, una cocina con colores limpios y amplios permiten un trabajo placentero para el ama de casa.
“El mercado ahora permite tener a nuestro alcance miles de colores para todas las exigencias o gustos, normalmente una paleta de colores muestra varias graduaciones de colores, se puede utilizar la misma graduación de un color claro en tres paredes y oscuro en una pared. Importante es definir tus gustos y crear una armonía entre las paredes y los complementos decorativos (muebles, cortinas, cuadros, repisas, etc.). Hay que pensar en el ambiente que se quiere crear en función a la habitación”, asegura el arquitecto y continúa: “un pedazo de tela con colores que nos gustaron o una foto de algún color es suficiente para preparar el color que queremos aplicar”.
Es recomendable hacer un pequeño estudio de la casa y aplicar muestras suficientemente grandes (1 mt. x 1 mt.) para poder analizar los colores en el lugar de aplicación, es aconsejable usar la muestra en diferentes lugares de la pared para poder decidir el color con los diferentes tipos de iluminación. “Yo he tenido clientes que me han pedido hasta 30 ó 40 muestras en diferentes colores o texturas” afirma Corrá
Indudablemente el trabajo termina en una obra que podemos definir de arte. Un buen estudio y muestras antes de pintar siempre terminan en un buen trabajo, te permiten ahorrar y evitan repetir el trabajo. Hay 12 colores que pertenecen a tres categorías, los primeros tres son los claves o primarios: rojo, amarillo y azul, todos los demás son mezclas en distintas proporciones; los tres secundarios se obtienen mezclando los colores primarios en partes iguales. Por último se obtienen los colores terciarios mezclando los primarios con los secundarios más próximos.
La cantidad de color usado en la habitación puede cambiar el ambiente o tener un efecto espectacular. Un color empleado en zonas grandes crea un ambiente general, mientras que el color en detalles pequeños actúa como un reflector. Un uso inteligente del color puede cambiar las proporciones visuales de la casa. Antes de comenzar a pintar se debe visitar tiendas de decoración para obtener muchas ideas.
TUS ARMAS DE TRABAJO
Las herramientas a utilizar van relacionadas con el trabajo que se quiere obtener o el tipo de textura a aplicar, normalmente se necesita brocha grande y pequeña para recortes, rodo con felpa y cazoleja, esponja para efectos wash. Trapos y espátulas o planas para aplicación de masillas o texturizados, un destornillador para abrir latas y remover placas eléctricas; es aconsejable un destornillador con puntas intercambiables, una cubeta o galón vacío para mezclar la pintura, y una buena escalera para las partes altas.
En el comercio existe infinidad de materiales: desde las pinturas hasta los estucos, diferentes texturas y acabados. Cada uno para efectos diferentes.
“Siempre las mejores pinturas son las que cubren bien sin hacer mucho espesor, recuerda que no siempre el precio indica que una pintura sea buena o mala, cada una tiene funciones y aplicaciones diferentes, como dije antes es necesario hacer las pruebas y muestras antes de aplicar”.
“Yo utilizo pinturas a base de agua en interiores o exteriores, son las mejores porque mantienen las paredes respirando y libres de humedad. Las pinturas de solvente o aceites se utilizan en hierros, maderas zinc o otros”.
A veces es necesario aplicar una mano de primero o sellador al agua antes de pintar, en especial en paredes nuevas. Mezcla siempre la pintura que necesitas para el trabajo en un balde aparte y guarda la restante sin mezclar con agua. La pintura no mezclada se puede guardar por meses y utilizarla para retoques necesarios en el futuro.
UN NUEVO LOOK
Si deseas impregnar algo novedoso en tus paredes, una técnica sencilla es alternar la pintura a efecto sólido con una pintura a efecto wash; por ejemplo, divide la altura de las paredes con una mocheta o moldura a una altura de 1.10 mts. y pinta la zona baja con pintura sólida de color medio u oscuro y la zona arriba con efectos wash en colores claros. O también, en un dormitorio la cabecera puede ser de un color oscuro o un tipo de textura y las paredes restantes en colores sólidos más claros. Estas técnicas no requieren de mucho gasto, son fáciles para la aplicación y dan un resultado muy bonito.
“Las técnicas que yo utilizo son muchas y conozco más de 400 diferentes, desde el efecto brocha (seca, media etc.), efectos de esponjas, de trapeados y hasta la aplicación del “stucco veneziano”, de lo cual hay más de 20 formas diferentes de aplicación”.