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12:01 AM

'Mi esposa es mi apoyo”: Jeff Bridges

  • Actualizado: 20 marzo 2010 /

Las probabilidades lo favorecían. Sorry, George Clooney... pero Jeff Bridges era el único entre los nominados que ya había arrasado con los otros premios de las asociaciones de críticos de cine en Los Ángeles, Chicago y Londres.

    Las probabilidades lo favorecían. Sorry, George Clooney... pero Jeff Bridges era el único entre los nominados que ya había arrasado con los otros premios de las asociaciones de críticos de cine en Los Ángeles, Chicago y Londres, además de haber ganado el Globo de Oro, el premio de películas independientes Spirit Awards y hasta el Festival de Cine de Palm Springs. Igual que Clooney, Jeff había sido nominado otras cuatro veces, pero hasta en la quinta recibió el Oscar al mejor actor por su rol como el cantante de música country Bad Blake de la película “Crazy heart”. No había dudas, era un voto ‘cantado’.

    ¿En qué medida cree que el Oscar puede ayudar a la repercusión de una película como “Crazy heart”? Últimamente el Oscar lo ganan actores con producciones que ni siquiera figuran en la categoría de mejor película...

    Eso lo hace más emocionante, porque el premio llama la atención de cualquier película. También me sorprendió cuando vi que había diez nominadas como mejor película y “Crazy heart” no figuraba en la lista. ¡Mi Dios! Pero, por supuesto, uno de los aspectos de estos premios es llamar la atención sobre todos estos grandes filmes que hacemos. Por eso también apoyo que nominen a diez producciones. Me parece maravilloso y espero que la gente salga y vaya al cine a ver “Crazy heart” (mirando el Oscar) por todo esto.

    Si el Oscar define el éxito de su carrera, ¿qué define el éxito de su vida personal?

    Lo primero que me pasa por la cabeza es mi esposa. Ella es mi apoyo, es quien lleva la cuerda de mi cometa. Me deja ir arriba, pero después me baja con toda su dulzura. Amo volver a casa. El otro día me resaltó que habíamos estado separados once de los últimos catorce meses. Y me sorprendí porque no me pareció tanto. Y mis hijas creo que son la cola del cometa porque me mantienen centrado. Las amo.

    Hijo de otro actor famoso, Lloyd Bridges, Jeff nació el 4 de diciembre de 1949 en medio del mundo de Hollywood. Y con las puertas abiertas desde la cuna, parecía que el destino ya estaba marcado, pero por un tiempo se resistió a seguir la carrera del padre. “En cierta forma me rebelaba”, comentó. “Me resistía a entrar en el mismo negocio que papá, porque no sabía si yo tenía todo lo que se necesitaba para ser buen actor”. Pero igual dio sus primeros pasos en el mundo del espectáculo, apareciendo al lado de su padre en la serie de televisión “Sea hunt”.

    Y teniendo al lado otro hermano actor como Beau Bridges, Jeff confiesa que el trabajo no era tan familiar como pensamos. “Al principio teníamos cierta competencia con mi padre y mi hermano, no tanto en la realidad como mentalmente”.

    Aunque había sido nominado otras cuatro veces al premio, jamás alcanzó la fama de otros de su generación como Robert de Niro, Al Pacino o Dustin Hoffman. Y él lo sabe. “Creo que nunca seguí el camino de las estrellas de cine”, se da cuenta hoy, “porque siempre me gustó dar giros de noventa grados en todos mis trabajos. Supongo que interpreté tantos roles diferentes que no permití que se creara una imagen determinada en el público, pero en el camino evité los estereotipos”.

    ¿Qué otros recuerdos le quedan de su infancia y cuando recién empezaba como actor, trabajando en la serie “Sea hunt” de su padre?

    Cuando tenía ocho años, a lo mejor me vieron como el gordito que se pierde en una cueva (en uno de los capítulos de la serie). Ése era yo, aunque me resistía a la actuación en aquel entonces. En general, los hijos no queremos hacer lo que nuestros padres quieren que hagamos.

    Y hoy usted tiene tres hijas. ¿Ellas también se resisten a la actuación?

    A diferencia de mi padre, no insisto tanto en el tema. Mi padre me solía decir “Hay un personaje disponible en ‘Sea hunt’ y si te animas a venir, no necesitas ir a la escuela”. Con eso me convencía, pero no hice lo mismo con mis hijas. Las tres yo sé que son muy talentosas, pero nunca las presioné. Es difícil, nadie quiere llamar la atención en la infancia, no creo que nadie quiera tener un padre famoso.

    Considerado uno de los mejores actores de su generación, el Oscar se había convertido en una deuda pendiente con Hollywood. Con apenas 22 años, ya lo habían nominado en 1972 como mejor actor de reparto por “The last picture show”, pero perdió frente al actor Ben Johnson, que había trabajado en la misma película. Apenas tres años después lo volvieron a nominar en la misma categoría por la película “Thunderbolt and Lightfoot”. Y para la siguiente nominación tuvo que esperar otros diez años, cuando lo nominaron por “Starman”, aunque perdió frente a F. Murray Abraham y su rol en “Amadeus”. En el año 2000 llegó una nueva nominación por personificar al Presidente de Estados Unidos en la película “The contender”, pero el oscar se lo llevó Benicio del Toro por “Traffic”. Y este año Jeff tuvo que competir frente al glamour de George Clooney con “Up in the air”, la emocionante actuación de Colin Firth en “A single man”, el valor de Jeremy Renner en “The hurt locker” y el lado político de Morgan Freeman con su personaje de Nelson Mandela en “Invictus”.

    ¿La diferencia entre aquella nominación de 1972 con ésta de “Crazy heart”?

    Hace cuarenta años, simplemente te levantabas a las cinco de la madrugada y alguien te decía que te habían nominado al Oscar. Pero hoy se volvió un verdadero negocio dentro del negocio del espectáculo. Hay campañas de promoción y es parte del trabajo para conseguir que la gente vea tu película. Es bueno, es importante, especialmente para una película como ésta en la que no hay suficiente presupuesto para comprar demasiada publicidad.

    El Oscar que Jeff Bridges se lleva este año tal vez tenga que ver con el premio que alguna vez ganó Nicolas Cage por la película “Adiós Las Vegas” o el de Jamie Foxx por “Ray”. Combinando los dos temas, en “Crazy heart”, Jeff interpreta a un viejo cantante alcohólico que le da más valor a una botella que a la música country que alguna vez le dio la fama. Recién con el amor llega el cambio y una conmovedora historia que muestra a un Jeff Bridges como nunca se vio antes.

    ¿Se parece en algo al personaje de Bad Blake en la película “Crazy heart”?

    Con lo que más me identifico es con la música, porque compuse y también tocaba la guitarra desde “chavalo”. Claro que la gran diferencia es que me parece que mi personaje de Bad no tuvo buenos padres y él descartó a cuatro esposas que seguramente deben haber sido grandiosas como personas. Tengo un matrimonio muy fuerte que Bad nunca tuvo. Hay mucho que él no tuvo. Pero la música... a lo mejor me pongo a formar una banda de música country, suena buena la idea.

    ¿Así piensa aprovechar el poder del Oscar?

    La música seguramente va a florecer en mí. Es algo que vengo haciendo desde hace tiempo y el Oscar puede ayudarme a continuarlo. Pero siempre están los puntos buenos y malos. Los malos tienen que ver con la pérdida del anonimato y para un actor es algo duro. Lo bueno es que el premio seguramente traerá paz y prosperidad a mi mundo porque el cine es mucho más que un entretenimiento, es una buena forma de conectarnos entre nosotros.

    Y la música es igual. Son temas que tienen mucho en común para todos. Y espero que también levante mi perfil para ayudar al mundo a ser más saludable. A veces pienso que el cine es un buen ejemplo de la forma en que funciona el mundo. Hay toda clase de opiniones y diferentes sistemas en que podemos trabajar juntos. Y si es posible lograr la película más hermosa, también tendremos la oportunidad de lograr un mundo mucho más hermoso todavía. Sólo espero que la idea se cumpla.